Las negociaciones entre EEUU e Irán se tambalean después de un fin de semana de intercambio de ataques y el anuncio de Trump de este lunes de restaurar el bloqueo marítimo al país persa y cobrar una tasa del 20% a todos los cargamentos que crucen el estrecho de Ormuz "a cambio de proveer seguridad en esa zona tan volátil del mundo". La raíz de la escalada de la violencia ha sido, precisamente, la intención de Teherán de convertirse en ese vigilante del disputado acceso marítimo, estableciendo controles y tasas para generar no solo un innegable poder político, sino también un flujo de ingresos a futuro, estrategia a la que ahora también se postula Estados Unidos, después de que Trump prometiera este lunes que su país pasará a ser conocido "de ahora en adelante, como el ángel guardián del estrecho de Ormuz". Aunque en el memorándum firmado el pasado 17 de junio Irán se comprometía a garantizar que los navíos podrían cruzar libremente Ormuz sin el cobro de peajes, Estados Unidos también garantizó en el mismo texto que liberaría activos congelados iraníes valorados en varios miles de millones de dólares, así como el fin de las sanciones económicas y unos 300 mil millones de dólares en financiación para la República Islámica. Unas promesas que podrían haber hecho que el régimen se contentara con esa gran "zanahoria" y cediera en algún aspecto sobre la aplicación de tasas en Ormuz. No obstante, el único de los puntos económicos del memorándum que Estados Unidos cumplió fue el de permitir exenciones a la prohibición de comercializar el petróleo iraní y sus derivados, una medida que ha quedado extinta después de la reactivación de los bombardeos de este fin de semana. Irán ni siquiera ha tenido acceso a los 6.000 millones de dólares que tiene congelados en Qatar y que el presidente iraní, Masud Pezeshkian, daba a finales de junio por recuperados, según informó a The Associated Press. TE PUEDE INTERESAR Con una economía dañada por la guerra, la inflación y la persistencia de las sanciones, Irán necesita cada vez más del estrecho de Ormuz como una potencial vía de ingresos y de influencia diplomática, alejando su interés de un posible acuerdo de paz que erosione su control sobre el mismo. Precisamente el martes pasado, tres buques que se disponían a cruzar el estrecho por una ruta cercana a Omán fueron atacados por Irán. La República Islámica había avisado previamente que tomaría represalias contra las embarcaciones que usaran ese trayecto y cruzaran sin previa autorización de la Guardia Revolucionaria, en un intento por demostrar su capacidad de control del estrecho mientras seguía estudiando la aplicación de tasas a las embarcaciones. TE PUEDE INTERESAR Este fin de semana Irán y EEUU usaron misiles de largo alcance y drones en lo que ha supuesto el mayor aumento de hostilidades desde la firma del memorándum. Estados Unidos aseguró haber golpeado más de 140 objetivos iraníes sólo el sábado como respuesta al hostigamiento por parte del ejército persa que estaban sufriendo los barcos mercantes que atravesaban el estrecho. Del mismo modo, la Guardia Revolucionaria iraní devolvió el golpe el domingo atacando una base militar estadounidense en Jordania y lanzando una nueva oleada de drones y proyectiles sobre Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Bahrein, Kuwait y Omán, justo al otro lado del estrecho. La contraofensiva vino seguida del comunicado por parte de los militares iraníes del cierre del estrecho de Ormuz "hasta nuevo aviso" debido a "la brecha de seguridad generada por la injerencia ilegal de potencias extranjeras". El comunicado oficial, difundido en la cadena estatal IRIB, afirmaba que el estrecho permanecería cerrado hasta que EEUU terminase su intervención en la región. Los permisos de pasaje emitidos por Teherán quedaban suspendidos y no se restablecerían hasta que "la calma y la estabilidad" regresaran. La respuesta de Donald Trump llegó este lunes, contradiciendo la versión iraní a través de su red social, Truth Social, al asegurar que "el estrecho de Ormuz está abierto y se mantendrá abierto, con o sin Irán". Mientras, el Comando Central del Ejército de Estados Unidos (Centcom) anunciaba una nueva ronda de bombardeos contra el país. TE PUEDE INTERESAR El presidente estadounidense afirmaba en el mismo mensaje que todos los barcos iraníes o clientes de los puertos persas volverían a ser bloqueados, dejando al resto de países "un uso libre y justo del estrecho", siempre y cuando paguen la anunciada tasa del 20% que ha dejado a países y organizaciones internacionales, como la Organización Marítima Internacional, descolocados mientras esperan más detalles sobre su aplicación. La nueva reivindicación de EEUU como 'guardián del estrecho' expone a Irán a una situación cuya economía difícilmente sería capaz de tolerar y sin muchas alternativas más allá de disputar el control de Ormuz por vía militar. Se podría tratar de una nueva vuelta a la casilla de salida, antes de la firma del memorándum de junio. De momento, el ejército iraní ha calificado este lunes ante los medios de comunicación que "la aventura de Estados Unidos para interferir en Ormuz ha puesto seriamente en peligro el comercio internacional, la seguridad regional y el pasaje de barcos mercantes y petrolíferos", aumentando el riesgo de que se extienda la guerra en la región y prometiendo que "bajo ninguna circunstancia permitirán que EEUU interfiera en la gestión del estrecho". Las negociaciones entre EEUU e Irán se tambalean después de un fin de semana de intercambio de ataques y el anuncio de Trump de este lunes de restaurar el bloqueo marítimo al país persa y cobrar una tasa del 20% a todos los cargamentos que crucen el estrecho de Ormuz "a cambio de proveer seguridad en esa zona tan volátil del mundo".
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