El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a dar un giro improvisado en su estrategia en la reiniciada guerra con Irán. Después de anunciar el lunes la imposición de una tarifa del 20% para los buques que crucen por el estrecho de Ormuz, a cambio de seguridad por parte de Washington, ha anunciado este martes a través de Truth Social que abandona esa idea. “Tras conversaciones altamente productivas con los líderes de Oriente Medio, he decidido sustituir la tarifa de reembolso del 20% para EE.UU. por acuerdos comerciales y de inversión que los distintos Estados del Golfo realizarán en EE.UU.”, ha explicado el mandatario.“El estrecho de Ormuz está abierto al tráfico de todos los barcos, excepto los de Irán, y eso se debe a su liderazgo mentiroso, violento y malicioso, que está llevando al país por el camino de la destrucción total”, subraya Trump en su publicación, producida justo antes de su reunión con el nuevo primer ministro de Irak, Ali al-Zaidi, en la Casa Blanca. “Por lo tanto, aplicaremos un bloqueo total, pero únicamente a los barcos que se dirijan hacia o provengan de puertos iraníes, o que transporten cualquier tipo de carga relacionada con Irán”.Donald Trump, presidente de EE.UU.“Aplicaremos un bloqueo total, pero únicamente a los barcos que se dirijan hacia o provengan de puertos iraníes”El presidente notificó el lunes al Congreso que, tres semanas después de firmar un acuerdo con Teherán que había calificado de “histórico”, se han reanudado oficialmente las hostilidades. Por tercer día consecutivo, EE.UU. atacó anoche durante cinco horas a la república islámica, que a su vez lanzó misiles contra aliados estadounidenses en la región y buques petroleros en Ormuz, una vía crucial para el comercio internacional que se encuentra en el centro de la disputa entre ambos países.Mientras Teherán asegura que el memorando de entendimiento firmado le otorgó el control del estrecho, lo que incluye su capacidad de imponer peajes, Washington anunció ayer que iba a convertirse en “guardián” del cuello de botella y tenía intención de cobrar peajes a cambio de seguridad, aunque no aclaró cómo pensaba hacerlo. La Casa Blanca lleva desde el inicio de su ofensiva, el 28 de febrero, subrayando que es “intolerable” que cualquier país imponga tarifas unilaterales, que violan el derecho internacional. Tras surfear inicialmente esa contradicción, finalmente el presidente ha dado marcha atrás en los peajes, pero no en la reimposición del bloqueo naval a los puertos iraníes.Los últimos ataques de EE.UU. alcanzaron objetivos en todo Irán, incluidas las ciudades portuarias de Bushehr y Bandar Abbas. Según el Pentágono, tenían como meta “degradar la capacidad de Irán para atacar el transporte marítimo comercial”. Por su parte, Irán atacó Baréin, donde se encuentra ubicada la Quinta Flota de la Marina estadounidense, así como activos de la Fuerza Aérea en Jordania y dos buques petroleros vinculados a Emiratos Árabes Unidos en Ormuz. La mayoría de estos misiles fueron interceptados.Lee tambiénEl memorando de entendimiento daba 60 días a las partes para seguir negociando hasta alcanzar una tregua definitiva. Las versiones opuestas sobre lo firmado, así como el estancamiento en los asuntos más conflictivos –el control de Ormuz y el programa nuclear iraní–, han imposibilitado su aplicación. El retorno a la guerra ya tiene consecuencias sobre la economía: el precio del barril de Brent subió hasta un máximo de cuatro semanas, superando los 86 dólares por barril, aunque todavía está muy por debajo del pico registrado durante el conflicto, de 120 dólares.Poco después de acordar el alto el fuego, dos meses antes del memorando de entendimiento, Trump notificó al Congreso de EE.UU. de que daba por finalizada la ofensiva militar. Buscaba evadir así el límite legal a las agresiones externas, que, según la Resolución de Poderes de Guerra de 1973, son 60 días sin necesidad de autorización adicional del Congreso, ampliable en otros 30 días.“Como informé previamente al Congreso, ordené un alto el fuego de dos semanas el 7 de abril de 2026. Posteriormente, ese alto el fuego fue prorrogado”, escribió Trump en su nueva carta al Capitolio. “A pesar de ese compromiso, Irán volvió a atacar varios buques comerciales con bandera neutral que transitaban por el estrecho de Ormuz entre el 6 y el 7 de julio de 2026”, añadió, ubicando en esa fecha el reinicio de las hostilidades.El Congreso aprobó una resolución que impedía el reinicio de los ataques sin su autorización, pero su vigencia legal es confusaLa Casa Blanca alega que, con esta nueva carta, se ha reiniciado el plazo legal para solicitar autorización al Congreso. Sin embargo, tanto la Cámara de Representantes como el Senado aprobaron el mes pasado resoluciones destinadas a restringir cualquier nuevo ataque sin una autorización explícita del legislativo, aunque esas medidas tenían un efecto jurídico limitado. Como han hecho sus predecesores en el pasado, Trump interpretó que esa votación no tenía validez y sostuvo que el presidente tiene facul para llevar a cabo operaciones militares sin autorización legislativa.Numerosos legisladores consideran que, a pesar de que Trump notificó en abril sobre el fin del conflicto, este en realidad nunca ha parado, porque se han seguido produciendo ataques limitados durante la tregua. Trump rechazó ese argumento y afirmó que los nuevos bombardeos constituyen una acción militar independiente, desencadenada por la violación iraní del alto el fuego.