Actualizado Lunes,
julio
21:46Fue la pen�ltima tarde de la Feria del Toro m�s larga que un miura, interminable: tres horas de funci�n. La corrida disto mucho de la interesante miurada lidiada en Sevilla, tambi�n mayoritariamente c�rdena, donde hubo de todo, desde dos toros de bravura notable y moderna (sobre todo Lamparillo) a otros con el sello del demonio de la casa. Pero en esta corrida pamplonesa no salt� ni el bravo de verdad ni el malo aut�ntico de Zahariche: se qued� en tierra de nadie con toda su imponente fachada a cuestas, trasteable, pidiendo m�ritos a los toreros, sin romper ni por un extremo ni por otro. S�lo el �ltimo toro, el �nico casta�o, con otras hechuras y otro estilo (Merecido), apunt� hacia la bravura del siglo XXI. Manuel Escribano cort� con profesionalidad una oreja y pudo cortar otra, y Jes�s Enrique Colombo se embols� otro trofeo en una actuaci�n insufrible.Un cinque�o, el �nico, hab�a abierto la corrida miure�a, un toro c�rdeno, despegado del piso pero no alto, muy largo, sin exageraciones. Apenas quiso caballo, ni humill�, y tampoco se dio en la muleta m�s que con medios viajes. Cont� con un manejo sin maldad, eso s�. A Manuel Escribano le entregaron una oreja al conjunto, supongo: se fue a porta gayola, comparti� banderillas con Jes�s Enrique Colombo —niquelado el par quebrado al viol�n—, se mostr� inteligente para darle distancia al principio, pasarlo con seguridad despu�s y despedirse por manoletinas. Lo mat� con un eficaz espadazo, y de ah� el premio.Sub�a mucho en la escala de Miura el siguiente de su lote, de esos de Zahariche que nacen con la legendaria v�rtebra m�s; m�s nervio que poder y bravura. Manuel Escribano volvi� a darlo todo desde que se fue a la puerta de toriles de nuevo. Un tercio de banderillas con desigual reuni�n en cuatro pares, una faena valerosa, meritoria y abundante para muletear aquella cara tan suelta. Media estocada pasada y mortal. No atendi� la presidencia la petici�n, sin mucha coherencia: si le hab�a dado la anterior oreja, puede que hubiera m�s argumentos ahora. Pase� la vuelta al ruedo.Pamplona es la �nica plaza en el mundo en la que un toro se puede partir un pit�n y que no se percate casi nadie. Le sucedi� al imponente tercero al rematar contra un burladero en el tercio de banderillas entre Colombo —"Fuerza Venezuela", se hab�a le�do escrito en su capote— y Escribano. Como no se desprendi� el cuerno —y reglamentariamente tampoco hab�a nada que hacer—, el venezolano sigui� con la lidia del miura, que se movi� y obedeci� por la mano derecha. C�mo lo hizo el toro ya fue otra cuesti�n, y c�mo resolvi� el torero, otra. Cada cosa iba all� por su lado. Alardes bajo el sol, manoletinas, un aviso y un impepinable espadazo. Otra oreja con el argumento de la eficacia estoqueadora.Como si a la corrida no le sobrasen tiempos muertos, J. E. Colombo inici� di�logos absurdos con los tendidos de sol precisamente con el casta�o sexto, el que apunt� m�s notas de estilo, humillaci�n y entrega del toro del siglo XXI. Quiz� le falt� duraci�n pero, sobre todo, otras manos: insufrible el venezolano hasta los dos avisos.Pepe Moral pas� de puntillas con el degollado segundo, que siempre se meti� por dentro por el pit�n derecho y fue m�s abordable por el izquierdo. Moral se desconfi�, a�n m�s, con la espada. Volvi� a suceder con un quinto muy huesudo y sangrado en el caballo, m�s seco su comportamiento. Horrible con los aceros. Borrosa actuaci�n la suya. Interminable la tarde, ya digo. Lunes, 13 de julio de 2026. Novena de feria. Lleno. Toros de Miura, un cinque�o (1�); imponentes en su l�nea ; sin maldad pero sin entrega; apunt� otras hechuras y otro estilo el buen 6�, sin duraci�n. Manuel Escribano, de azul marino y oro. Estocada tendida (oreja); media estocada trasera. Aviso (petici�n y vuelta al ruedo) Pepe Moral, de blanco y plata. Media atravesada y descabello (silencio); pinchazo, metisaca que hace guardia y estocada tendida y varios descabellos. Aviso (silencio). Jes�s Enrique Colombo, de sangre de toro y oro. Estocada pasada y rinconera. Aviso (oreja); media tendida y descabello. Dos avisos (silencio). Roca Rey vuelve este martes a Pamplona en un cierre at�pico de la feria San Ferm�n o feria del Toro con la ganader�a de Jandilla. La figura peruana repite despu�s de salir a hombros en su primera comparecencia, el pasado 9 de julio, junto a David de Miranda. Lo acompa�an esta tarde Juan Ortega y Tom�s Rufo con los toros de Borja Domecq, quien por la ma�ana recoger� el premio Carriquiri de la Casa de Misericordia por el mejor toro de la pasada edici�n, cuando lidi� tambi�n una muy notable corrida. Hist�rico, nombre del toro lidiado por Pablo Aguado, comparte el galard�n con Lioso, de Cebada Gago, toreado en 2025 por Pepe Moral. Este 14 de julio juega Espa�a la semifinal del Mundial frente a Francia, y es de esperar que en la plaza no vuelvan a aparecer las pancartas del d�a de cuartos frente a B�lgica.














