No es 14 de julio, pero los toros de Miura han recorrido este lunes las calles del centro de Pamplona en un encierro rápido y con poco peligro en el que se han visto menos mozos que en días anteriores por ser el primero tras el fin de semana. Este año los Miura, con más de 60 años en Pamplona y habituales del último día de fiestas, han corrido el 13 de julio.

El séptimo encierro ha dejado un total de seis heridos, ninguno de ellos por asta de toro. La carrera, que ha durado 2 minutos y 34 segundos, ha comenzado puntual a las 8 horas en el penúltimo día de los Sanfermines, tras los tres cánticos en Santo Domingo. La manada ha salido agrupada de los corrales con un cabestro en cabeza. Así han enfilado todo este primer tramo del encierro, con los seis 'miuras' muy juntos, dejando atrás al resto de los mansos.

El ritmo trepidante de la carrera en estos primeros metros ha hecho que hubiera numerosas caídas si bien se ha notado este lunes menor número de corredores tras un fin de semana en Pamplona masificado.

Las reses han atravesado a gran velocidad la plaza del Ayuntamiento y la calle Mercaderes, donde uno de los toros ha caído si bien se ha levantado en seguida y ha continuado la carrera unos metros por detrás de sus hermanos.