El consumo de pollo y carne de cerdo continúa creciendo frente a una carne vacuna que pierde participación en la mesa de los argentinos. Para la presidenta de la Sociedad Rural del Chaco, Mariela Martínez Zampa, el fenómeno responde principalmente a una menor disponibilidad de hacienda, costos de producción más altos y precios que resultan difíciles de afrontar para muchas familias.
La dirigente rural sostuvo que la situación no afecta únicamente al país. “Hoy en día no solamente en la Argentina falta carne, en el mundo falta carne”, afirmó.
Según los datos mencionados durante la entrevista, el consumo anual por habitante se ubica en aproximadamente 50 kilos de pollo, 47 kilos de carne vacuna y 25 kilos de cerdo.
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Sequía y menor stock ganadero










