El pasado 1 de marzo, apenas unas horas despu�s del inicio del bombardeo de Ir�n por parte de Estados Unidos e Israel, los primeros teletipos indicaron que el complejo residencial donde viv�a el ex presidente Mahmoud Ahmadineyad hab�a sido alcanzado y que el pol�tico, uno de los antisemitas m�s conocidos, pod�a ser una de las v�ctimas. Una m�s junto a las cinco docenas de altos cargos del Gobierno y las Fuerzas Armadas, perfectamente identificados y localizados por los servicios secretos israel�es, que hab�an demostrado tener un conocimiento y un control sobre el terreno casi imposible.El 19 de mayo, sin embargo, The New York Times caus� un shock generalizado al publicar una historia que parec�a de ciencia ficci�n, afirmando que Israel en realidad bombarde� el edificio para ayudarle a escapar de su arresto domiciliario en un audaz plan para auparlo como nuevo l�der ante lo que consideraban ser�a la inminente ca�da del r�gimen, pero que todo se hab�a torcido por dudas en el �ltimo momento del implicado.Las reacciones fueron de incredulidad. Por el perfil del personaje, por lo inveros�mil de la operaci�n y porque parec�an rumores difundidos bien por los enemigos del ex presidente queriendo desacreditarlo, bien por los servicios de inteligencia israel�es para exponer a un viejo enemigo. Todo parec�a formar parte de las luchas internas en el marco de una posible revoluci�n incipiente para derrocar al r�gimen. Las palabras en los d�as previos del presidente Donald Trump, sugiriendo que ser�a ideal que "alguien de dentro" se hiciera cargo del pa�s, un poco al estilo de lo ocurrido en Venezuela, sirvi� para alimentar especulaciones, ajustes de cuentas y sensaci�n de paranoia.La posibilidad de que Ahmadinejad, conocido por sus soflamas abogando por "borrar a Israel del mapa" hace 20 a�os, por su odio al "gran Sat�n" estadounidense y su defensa del programa nuclear iran� pudiera ser el elegido sonaban delirantes, imposibles. Incluso si Washington y Tel Aviv quer�an una transici�n, la jugada parec�a arriesgada, sin base. Hasta hoy.A�os de relaci�nEste lunes, los mismos cuatro reporteros del New York Times que firmaron aquella historia han publicado una segunda parte mucho m�s sorprendente, explicando que los servicios secretos israel�es han pasado a�os cultivando la relaci�n con Ahmadineyad, d�ndole dinero para desplazamiento, intentando convertirlo en un activo e incluso enviando al jefe m�ximo de los esp�as a reunirse con �l en lugares como Budapest, con el pretexto de conferencias universitarias sobre clima. Y que el famoso bombardeo no hab�a sido en absoluto un error, sino parte de un plan muy ambicioso que sali� mal por razones que todav�a no han trascendido."El 28 de febrero, un ataque a�reo israel� impact� el complejo de Ajmadinejad, alcanzando el edificio de sus guardaespaldas y su veh�culo blindado. Tras el ataque, seg�n cuatro altos funcionarios iran�es, un Peugeot negro lleg� al lugar, recogi� al se�or Ajmadinejad y lo traslad� a gran velocidad lejos de la escena ca�tica. Funcionarios estadounidenses e iran�es con conocimiento de la operaci�n afirmaron que el veh�culo era conducido por agentes del Mossad, quienes lo llevaron a una casa de seguridad secreta", dice el art�culo.El peri�dico neoyorquino, que no tiene informaci�n sobre si el iran� lleg� a convertirse en agente, informante o algo parecido y que parece sugerir por sus silencios que en realidad no, arranca con una entrevista al rector de la Universidad Nacional de Servicio P�blico de Ludovika que confirma en efecto que �l curs� la invitaci�n al iran� siguiendo instrucciones del Gobierno de Viktor Orban, que le indic� ya entonces que todo formaba parte de un plan de negociaciones de paz.La relaci�n de Ahmadineyad con su Gobierno y los ayatol�s lleva a�os siendo muy mala. �l ha chocado una y otra vez con los l�deres, acus�ndolos de corrupci�n. Esa fue la causa de que fuera inhabilitado para participar en hasta tres elecciones presidenciales consecutivas, de que su equipo fuera hostigado o detenido y que su libertad de movimiento fuera controlada desde las altas esferas. En casa, muy limitado a su domicilio en el barrio de Narmak, al este de Teher�n. Y fuera, teniendo que pedir permisos especiales para asistir a eventos internacionales, llegando a ser detenido en aeropuertos en diversas ocasiones.El v�nculo con Estados Unidos �l, aparentemente, decepcionado y furioso, se ve�a como una opci�n de transici�n y ha cultivado de nuevo tanto su perfil m�s populista como el internacional. En los �ltimos a�os ha aprendido ingl�s, dado discursos en ese idioma, rebajado su ret�rica religiosa, cambiado su forma de vestir e incluso moderado su posici�n respecto a Israel. En 2017 lleg� a enviar cartas p�blicas a Donald Trump. Y su resentimiento ante el r�gimen, y su temor a que Washington y Tel Aviv pudieran intentar imponer un Gobierno t�tere con alguien de fuera del pa�s al frente habr�an sido posibles condicionantes de sus conversaciones con el enemigo hist�rico de su pa�s, seg�n el Times."Seg�n funcionarios estadounidenses, en los �ltimos a�os Israel pag� en secreto dinero al se�or Ahmadineyad para cubrir sus gastos de alojamiento y viajes, y agentes israel�es se reunieron con �l en el extranjero en varias ocasiones, incluso durante sus viajes a Budapest", dice el diario, pero que no puede explicar en calidad de qu� acept� el ex presidente los pagos o si sab�a en 2024 u otras fechas que era todo una 'trampa' para sentarlo con sus enemigos. O si una vez que eso hab�a ocurrido, ambas partes sab�an que ser�a imposible justificarlo en Teher�n, independientemente de c�mo hubiera pasado."La visita de Ahmadineyad a la universidad en 2024 y una segunda al a�o siguiente formaron parte de un esfuerzo israel� que dur� varios a�os para prepararlo como agente de inteligencia que, llegado el momento, podr�a ser instalado como el nuevo l�der de Ir�n, seg�n funcionarios estadounidenses e iran�es familiarizados con la operaci�n, quienes hablaron bajo condici�n de anonimato para describir informaci�n de inteligencia sensible", apunta The New York Times. "Reclutarlo era una prioridad tan grande para Israel que el entonces jefe de los servicios de inteligencia del pa�s, David Barnea, incluso viaj� a la capital h�ngara en 2024 para reunirse personalmente con �l, seg�n exfuncionarios estadounidenses. Poco despu�s, a�adieron, el Mossad, el servicio de inteligencia exterior de Israel, notific� a la CIA que hab�a estado en contacto con �l".Las informaciones period�sticas no tienen todas las respuestas. No han sido capaces de explicar si lo que fall� fue la fe del pol�tico, su ira al ver la devastaci�n de los ataques, su resignaci�n al no ver un alzamiento en las calles o si realmente nunca lleg� a estar de acuerdo en nada y se vio sorprendido por lo ocurrido."Finalmente, Ahmadineyad abandon� la casa de seguridad en circunstancias que a�n no est�n claras y no volvi� a ser visto en p�blico hasta el lunes pasado, cuando hizo una breve aparici�n en la procesi�n f�nebre del asesinado l�der supremo, el ayatol� Ali Jamenei", se limitan a decir. "Su situaci�n actual sigue siendo incierta. Sin embargo, cuatro altos funcionarios iran�es afirmaron que se encuentra bajo custodia del servicio de inteligencia de la Guardia Revolucionaria Isl�mica, bajo arresto domiciliario ahora que Ir�n tiene conocimiento de gran parte de sus interacciones con Israel".