Actualizado Domingo,

julio

23:31"No se va a ganar un Mundial por elegir bien el hotel, pero s� se puede perder". Dicen en la delegaci�n de Francia que Didier Deschamps lleva varios torneos repitiendo la misma frase, y quiz�s por eso, el cuerpo t�cnico de la selecci�n francesa se obsesion� por terminar primero de su grupo. No se quer�an mover del Four Seasons de Boston, situado en el centro de la ciudad, ni de los campos, cuidados y cortados al mil�metro, de la Universidad de Bentley. La misma rutina, los mismos espacios, las mismas camas y la misma comida durante m�s de un mes. As� es el cuartel general de Francia en esta Copa del Mundo.El hotel, situado en Boylston Street, justo enfrente del Public Garden, el coraz�n verde de Boston, tiene reservadas casi todas sus plantas para la expedici�n gala y se ha transformado en un centro de alto rendimiento durante estas semanas. Es curioso que la Federaci�n francesa haya preferido el ruido de las principales calles de la urbe antes que un terreno en los bosques de las afueras, pero Deschamps insisti� en que "esta generaci�n necesita el centro de la ciudad".Los jugadores tienen bastante restringidos sus paseos por los alrededores, pero si lo necesitan lo pueden hacer acompa�ados de un miembro del departamento de seguridad. El hotel cuenta con patios y amplias terrazas y desde las ventanas de todas las suites donde duermen pueden ver los altos edificios de Boston, pero cuando pueden, los jugadores bajan a la calle. Despu�s de ganar a Noruega, los ciudadanos de Boston pudieron ver a Dou�, Barcola y Malo Gusto en un restaurante de comida r�pida cerca del hotel.Entrar en la cueva gala es complicado porque la FIFA limita los espacios al p�blico general. La sala principal, en otras ocasiones preparada para todo tipo de banquetes, ha sido convertida en un gimnasio gigante donde los jugadores pasan gran parte del d�a.Las habitacionesA la octava planta la llaman 'la zona de recuperaci�n'. All� los jugadores encuentran piscinas de agua fr�a y caliente, cabinas de crioterapia y salas de fisioterapia. Todo acondicionado para que solo salgan del hotel para entrenar sobre el c�sped o jugar partidos. Las habitaciones son un apartamento, con varias estancias, sof� y un ventanal gigante con vistas al Public Garden. La personalizaci�n llega hasta el �ltimo detalle: p�sters individuales con la foto de cada jugador en cada puerta, camisetas de los Boston Celtics de la NBA, los New England Patriots de la NFL y los Boston Red Sox de la MLB en cada armario, albornoces con el n�mero y las iniciales y una medalla de la ciudad.Los futbolistas pasan la mayor parte del tiempo en el comedor. Ah� comienza su d�a, con el desayuno grupal hasta las nueve y media de la ma�ana. Cada uno tiene su sitio, con Mbapp�, Demb�l� y Olise en una de las cabeceras, flanqueados por Konat�, Saliba o Upamecano, pesos pesados del vestuario. Tchouam�ni y Kound�, rivales en LaLiga, se sientan siempre juntos recordando sus tiempos en el Girondins. La alimentaci�n, obviamente, est� cuidada al mil�metro gracias al trabajo conjunto de Patrice Martineau, chef del hotel, y Xavier Rousseau, cocinero habitual de 'les bleus'.'Uno', videojuegos, llamadas...FRANCK FIFEAFPTerminada la primera comida del d�a, toca gimnasio o reuniones t�cticas y an�lisis de v�deo que programan el cuerpo t�cnico con algunos jugadores en diferentes salas. A las 12 y media, vuelta al comedor antes de una peque�a siesta. La tarde est� reservada para el c�sped de la Universidad de Bentley, a una media hora en autob�s desde el hotel. All� entrenan durante un par de horas, aprovechando el silencio que deja el campus cuando los estudiantes terminan el curso. La hierba del campo principal simula al mil�metro las condiciones del estadio de Foxboro, donde Francia ha disputado dos partidos.De ah�, vuelta al hotel, donde reciben masajes y realizan estiramientos. Cenan a las ocho y media y a partir de ah� tienen varias horas de descanso antes de dormir, que aprovechan para llamar a la familia, ver el partido del Mundial que est�n emitiendo, enfadarse con el 'Uno', el juego de cartas de moda en la concentraci�n, o echar varias partidas a alg�n videojuego, generalmente el FC de f�tbol."Cada uno tiene su rutina y la verdad que tenemos mucho espacio. Salas para jugar a las cartas, televisiones grandes para jugar a la Play Station... Es un excelente campamento base", declar� Lucas Hern�ndez. "Son importantes las vistas a los edificios, nos dan tranquilidad", asegura Tchouam�ni.