Ha llegado la hora de la verdad para la baliza V16 con el aumento de los desplazamientos en el primer verano del dispositivo y ya sin la tolerancia de la DGT. La obligación del dispositivo afecta a un parque móvil de más de 30 millones de vehículos, de los que todavía cerca de la mitad circularía sin la luz de emergencia reglamentaria, según las estimaciones. La campaña de control de la baliza V16 va dirigida especialmente a esos vehículos que no llevan el dispositivo.
La advertencia ha sido trasladada por la Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer), que ha alertado a transportistas, autónomos y conductores particulares de que Tráfico ha confirmado la puesta en marcha de campañas específicas para verificar que los vehículos llevan a bordo una baliza homologada y conectada a la plataforma DGT 3.0.
El endurecimiento de la vigilancia llega en un momento en el que el grado de implantación de la nueva señal luminosa sigue siendo limitado. Según datos del sector, frente a los aproximadamente 32 millones de vehículos obligados a disponer de este sistema, apenas se han comercializado entre 13 y 16 millones de unidades, lo que supone que más del 50% del parque móvil podría estar incumpliendo la normativa.










