El Consejo de Ministros informa al juez que investiga el espionaje con Pegasus que rastrearon los móviles de David Fernández y Carles Riera tras la sentencia del Supremo
El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) espió los teléfonos de los exdiputados de la CUP David Fernández y Carles Riera, con autorización del Tribunal Supremo, durante el procés. En respuesta a uno de los jueces que investiga el espionaje a líderes independentistas a través del software israelí Pegasus, el Consejo de Ministros ha admitido que el organismo escudriñó los teléfonos e interceptó las comunicaciones de Fernández y Riera, que fueron diputados en el Parlamento catalán, tras la sentencia del Supremo contra los líderes independentistas.
El informe del Consejo de Ministros levanta el secreto de la información clasificada relativa a los dos exdiputados de al formación anticapitalista e independentista, que está ahora en manos del juzgado de instrucción 32 de Barcelona. Fernández y Riera presentaron una querella por la infección de sus teléfonos móviles con Pegasus, que fueron destapadas por el laboratorio Citizen Lab.
El CNI “interceptó” las comunicaciones de los diputados por presuntas “actividades contrarias a la seguridad nacional” y lo hizo, según el Gobierno, de forma legal y autorizada por el juez del Supremo que se encarga del control de los servicios secretos. El espionaje a Fernández se prolongó cerca de año y medio, entre finales de 2019 y junio de 2020, es decir justo después de que el Tribunal Supremo dictara la sentencia que condenó a penas de prisión a los líderes políticos del procés, incluido el exvicepresidente Oriol Junqueras. Fernández había dejado la política institucional, pero seguía vinculado al independentismo y, en particular, a las movilizaciones surgidas tras esa resolución.











