València (EFE).- El impacto psicológico, físico y laboral que sufren los familiares de personas con Alzheimer es «devastador» ante la imposibilidad de llevar una vida normal por la atención constante que pueden llegar a requerir los afectados, lo que lleva a muchos de sus cuidadores principales a reducir su jornada laboral o, directamente, a abandonar su puesto de trabajo.
Así lo han coincidido en destacar neurólogos, abogados y asociaciones de enfermos durante su participación en el Foro EFE «Alzheimer, demencia y retos legales: cómo proteger a las personas afectadas y a sus familias», que la Agencia EFE organiza junto con la Asociación de Derecho Sanitario de la Comunidad Valenciana (ADSCV).
El presidente de la ADSCV, Carlos Fornes, ha asegurado que las familias de los enfermos de Alzheimer «soportan gran parte de la carga asistencial, emocional y económica» y los cuidadores, sobre los que recae el peso de la atención diaria, «necesitan apoyo institucional, información y acompañamiento jurídico, además de apoyo sanitario. Cuidar a quien cuida es una obligación social y una inversión en bienestar».
En su opinión, el Derecho Civil y la administración pública van a remolque de las realidades sociales y la reforma de la legislación sobre la capacidad jurídica de las personas con discapacidad, que eliminó la incapacitación judicial automática para sustituirla por un sistema de apoyos adaptado a cada persona, es un paso adelante en cuanto a derechos humanos, pero en la práctica ha complicado los procesos burocráticos, lo que muchas veces deja a la familia en un «limbo jurídico».











