La excavación del túnel de la Castellana se ha completado y los dos extremos de los 675 metros de longitud ya ven la luz natural. Esta infraestructura permite soterrar la mayor parte de la circulación del tramo. En este momento, la obra se encuentra en un punto en el que se empieza a equipar para abrir el tráfico en el próximo mes de diciembre, tal y como se había previsto desde el Ayuntamiento madrileño inicialmente. En la superficie del mismo, también empiezan a tomar forma los jardines, las pérgolas y los espacios del futuro, además de la gran fuente de chorros que coronará la superficie. Dentro de la galería, la gran característica en comparación con el resto de la ciudad será su tecnología, donde la inteligencia artificial funcionará para mejorar la gestión del tráfico. Además, su diseño se ha realizado en dos niveles con el objetivo de minimizar el impacto en el arbolado y poder conservar el mayor número de ejemplares. Por otra parte, contará con tres carriles por sentido, sin contar los diferentes accesos, salidas y enlaces. La prolongación que se hará más adelante dispondrá de un único vano para dos carriles.Según el Ayuntamiento de Madrid, el objetivo de abrir el tráfico en diciembre va por buen camino. Esto servirá para reducir las afecciones a la movilidad en la mayor prontitud, mientras el parque continuará tomando forma durante los meses siguientes. Además, arrancará la excavación del segundo nivel del túnel, que buscará conectar en el futuro el paseo de la Castellana con Madrid Nuevo Norte y el barrio de Begoña.Inteligencia artificial para detectar incidenciasLa vía va a contar con la mejor y más moderna tecnología, sobre todo en comparación con los pasadizos de la M-30 debajo de Madrid Río, que se ejecutaron hace casi dos décadas. Esta nueva infraestructura ha cambiado por completo a la de entonces. En este sentido, incorporará sistemas capaces de detectar incidencias mediante inteligencia artificial, identificar vehículos, controlar velocidades, monitorizar emisiones contaminantes y optimizar automáticamente la ventilación.Este equipamiento tecnológico también funcionará para seguir otros parámetros relacionados con el tráfico y las emisiones, optimizando así la gestión del subterráneo en tiempo real.Este túnel hará posible un espacio de 70.000 metros cuadrados en el que el hospital de La Paz y las cinco torres se integren con la vieja colonia de San Cristóbal y el próximo centro de negocios que incluye Madrid Nuevo Norte, convirtiéndose así en una sola área. Asimismo, representará la realización del remate norte del paseo de la Castellana como eje organizador norte-sur de la ciudad. Por último, cuando se habilite el conducto, por la superficie solo recorrerá el transporte público y el tráfico local de acceso a los edificios.