Nunca est� de m�s poder ver la luz al final del t�nel. Esa cuesti�n no est� al alcance de cualquiera. Y, ayer, el alcalde de Madrid, Jos� Luis Mart�nez-Almeida, revivi� bajo el flanco norte del paseo de la Castellana esa misma experiencia que ya experiment� semanas atr�s en las tripas del paseo de Extremadura. Un suave zumbido, un ligero temblor y, entre un silencio casi ceremonial, las u�as de una excavadora obraron ese milagro a varios metros bajo ese incandescente asfalto madrile�o. Hay quien fantase� con la posibilidad de lanzar los cascos al aire para festejar la haza�a, que no fue otra que la finalizaci�n de los trabajos de excavaci�n del t�nel de Parque Castellana, pero la cuesti�n no pas� a mayores.El regidor, acompa�ado de un amplio s�quito municipal, en el que, como es l�gico, estaba la delegada de Obras y Equipamientos, Paloma Garc�a Romero, que lleva el tim�n de esa gran nave subterr�nea bajo las Cuatro Torres, celebr� que para el pr�ximo mes de diciembre habr� vida en ese nuevo pasadizo de 675 metros de longitud y 90 de anchura. Que para cuando anochezca 2026, sus dos criaturas bajo tierra -esta y la de la A-5- tendr�n veh�culos circulando por sus entra�as. Se calz� Almeida el casco de obra un a�o despu�s de que despegaran las obras y, de nuevo, camino de los 40 grados en la superficie. �Este es un ejemplo de c�mo se combate el calor ejecutando una infraestructura: en lugar de ocho carriles en cada sentido, habr� 20.000 metros cuadrados de zonas verdes para los vecinos�, argumentaba el alcalde junto a las mismas fauces del t�nel.Una infraestructura ya reconocible que pasar� a formar parte de la gigantesca red de galer�as urbanas para el tr�fico rodado con la que cuenta la capital. Son en la actualidad 40,1 kil�metros (y m�s de 400.000 metros cuadrados), a los que se sumar�n esos 675 metros de la Castellana, que tambi�n pasar� a estar vigilada por el gran centro de control de Azca. Sin embargo, esta �ltima invitada, a diferencia de otras arterias de la ciudad, contar� con una tecnolog�a de �ltima generaci�n. Es decir, que la Inteligencia Artificial (IA), que ya controla muchos de los tics de la capital, ser� protagonista en este nuevo entorno, cuya inversi�n rondar� los 140 millones de euros. As�, la galer�a respirar� con mayor o menor intensidad en funci�n de las emisiones contaminantes, que estar�n monitorizadas. Tambi�n quedar�n identificados los veh�culos o se podr�n detectar incidencias e infracciones, cosa que ya viene ocurriendo con esa inversi�n tecnol�gica en los viejos t�neles. En cualquier caso, este ser� el �ltimo ingrediente, tambi�n uno de los m�s importantes, de la nueva v�a.Panor�mica de las obras de Parque Castellana.AYTO. MADRIDLo que tardar� algo m�s en estar operativo es el segundo nivel del t�nel, que en un futuro conectar� la Castellana con el barrio de Bego�a y, sobre todo, con ese venidero distrito financiero de Madrid Nuevo Norte. La excavaci�n comenzar�n este mismo verano, pero no ver� la luz a�n, sino que se quedar� listo para esa futura conexi�n. Eso s�, contar� con esos mismos privilegios tecnol�gicos que el resto de pasadizos.Una mole de 35 metros de alturaPero ayer hab�a quien tambi�n deten�a la mirada en esa superficie donde, aparte de los bancos y bordillos para esa gran zona verde, o del inicio de la construcci�n de la gran fuente de chorros, se empezaba a adivinar una de sus gigantescas estructuras. Concretamente, en el extremo m�s al norte del Parque Castellana. �Va a ser uno de los elementos m�s espectaculares que va a haber en superficie�, pronunciaba Almeida sobre esa gran p�rgola con cierto aspecto de estaci�n de la NASA. �Con esos paneles solares se alimentar� de energ�a a los t�neles y, por tanto, se garantizar� que en todo momento haya un suministro adecuado para los miles y miles de veh�culos que todos los d�as van a poder circular por este t�nel�, abundaba.Recreaci�n de la p�rgola fotovoltaica ya en construcci�n.AYTO. MADRIDLo est�tico y lo tecnol�gico se combinan en esta gigantesca estructura circular de 33 toneladas y 35 metros de altura -la s�ptima parte de la vecina Torre de Cristal-, que dispondr� de una superficie fotovoltaica de 2.500 metros cuadrados -unas 10 pistas de tenis- y una potencia punta instalada de 340 kW. No ser� la plataforma solar m�s grande de Madrid, pero s� la m�s llamativa. Qui�n sabe si, en unos a�os, le har� sombra la colosal noria -260 metros- que pretende instalarse a unos pocos metros de all�.De lo que existe alguna duda es de si habr� inauguraci�n oficial antes de las elecciones municipales. Porque unos comicios nacionales en marzo, fecha que sobrevuela, podr�an impedir un acto como tal y obligar a explorar otras f�rmulas. Eso s�, para entonces, los coches estar�n circulando por ese nuevo paraje. Por eso sonre�a ayer Almeida. Por contemplar la luz al final del t�nel. Quiz�s suene a met�fora, pero, en realidad, es lo que ocurri�.
El t�nel bajo la Castellana que latir� con la vitamina de una p�rgola solar de 33 toneladas y estar� custodiado al mil�metro por la inteligencia artificial
Nunca est� de m�s poder ver la luz al final del t�nel. Esa cuesti�n no est� al alcance de cualquiera. Y, ayer, el alcalde de Madrid, Jos� Luis Mart�nez-Almeida, revivi�...






