El incendio mortal de Los Gallardos (Almería) ha vuelto a tensionar el estado del dispositivo de bomberos forestales de Andalucía. En plena temporada de alto riesgo, los profesionales denuncian que su situación no solo no cambia con respecto a años anteriores sino que no deja de empeorar.

El Plan INFOCA, que está adscrito a la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA) creada por la Junta para mejorar la gestión de este tipo de catástrofes, sigue repitiendo el listado de problemas que ya empiezan a ser tradicionales y que en incendios como el almeriense cobran especial relevancia: falta de plantilla, retenes incompletos en algunos casos, equipos inadecuados y obsoletos o medios insuficientes son la decoración de cada verano según testimonios de los trabajadores y representantes laborales.

Denuncias que se están dejando ver en el fuego de esta zona almeriense próxima al municipio de Bédar. Según explican fuentes de los bomberos sobre el terreno a este medio, la situación a la que se enfrentan llevan avisando de ella desde “hace tiempo”. Denuncian que el “dispositivo está actuando con un 75% del personal, cuando debería estar al 100%”. Es decir, está “icompleto”, lo que es grave por el agotamiento que genera en los profesionalesa sobre el terreno y porque debe estar al completo durante la temporada de alto riesgo de incendios que se alarga hasta octubre. El operativo desplegado sobre el terreno cuenta alrededor de 500 efectivos, según los datos ofrecidos el sábado por la mañana por el Consejero de Emergencias Antonio Sanz. Doscientos de ellos pertenecen al Plan Infoca, otros 200 son de la Unidad Militar de Emergencias y el resto son del MITECO y bomberos del Levante almeriense.