Volkswagen alarga su crisis con un mal dato de entregas de coches en el segundo trimestre. Cayeron a 2,07 millones de unidades, un 8,3% menos que el año pasado, la mayor pérdida desde el 2022. Pesa sobre todo destaca el impacto de China, donde se hunde. Los datos llegaron un día después de anunciar un nuevo plan de ajuste, con el que recortará la gama de modelos en un 50% y reducirá su producción, con la mira puesta en Alemania y, pese a la falta de detalles en lo laboral, un choque sindical servido.El socavón en China es tal que contrarresta las subidas en otros mercados clave. En el gigante asiático entregó 424.300 unidades, un 37% menos que hace un año. La feroz competencia y la ventaja de las marcas locales en eléctricos hunde su actividad. Sin China se anotaría una subida del 3% global. Porque en el resto de mercados la tendencia es más positiva. Los eléctricos, una de sus apuestas de futuro, cayeron un 4,2% a nivel global, con 238.400. En el conjunto del semestre el resultado es igual de negativo, con un descenso del 6% en entregas: 4,4 millones de unidades. Aquí el balance en China arroja una caída del 26%, y en Norteamérica cede un 3%, lastrada por los aranceles y la retirada de incentivos a la compra de eléctricos.En el detalle de enseñas, destaca el desplome de la marca Volkswagen, que se deja un 14% con 1,02 millones de entregas en el segundo trimestre. También el desplome del 18% de Porsche, que vive su propia tormenta perfecta. En turismos, solo Skoda crece en el semestre.Volkswagen y Porsche, corazón alemán del grupo, caen con fuerza en lo que va de añoEn Alemania las aguas siguen movidas tras el anuncio de los recortes. Llegó después de la junta de supervisión, donde transmitió a accionistas de peso y sindicatos su plan a grandes rasgos, y acabó siendo rechazado por el juego de mayorías que da más peso a empleados y administraciones, según el Süddeutsche Zeitung . El Ejecutivo alemán pidió este viernes a la empresa “responsabilidad” en sus decisiones. El detalle de las medidas de ajuste se irá dando en más reuniones de los órganos del grupo, que en breves arranca su parón estival. La prensa local ha apuntado a la salida de 100.000 trabajadores –50.000 ya pactados hasta el 2030– y el cierre de cuatro plantas alemanas: Zwickau, Emden, Hannover –todas de VW– y Neckarsulm –de Audi–.El grupo se preparó antes de la pandemia para una capacidad de 12 millones de unidades, que ha ido recortando a 10 millones y ahora propone quitar otro millón extra, hasta 9 millones. De llegar, el cierre de las cuatro plantas no sería suficiente. Entre ellas fabricaron unas 650.000 unidades el último ejercicio: la más potente fue Zwickau, con 212.000, por las 181.500 de Neckarsulm, las 147.000 de Emden y las 110.000 de Hannover. Si el cierre se concreta, hay un nexo de unión con España que perjudicaría a Seat. La empresa española fabrica el Cupra Born en Zwickau, el cuarto modelo más vendido de esta marca. El año pasado de Alemania salieron 43.500 unidades. El cierre de las instalaciones llevaría a replantear el mapa productivo de la marca, si bien se daría en el 2031, según la prensa germana.El recorte del plan de inversiones puede pesar también en la asignación de una segunda plataforma a Martorell, anhelo de los sindicatos y que Oliver Blume señalaba que se estaba analizando a nivel de plantas del grupo en una reciente visita a Martorell. Fuentes conocedoras apuntan que en el contexto actual de revisión estratégica la asignación pierde prioridad.El mercado eléctrico también se reduce, pese al tirón de la demanda que registra en EuropaAún hay margen para ello, pero se necesitaría concretarlo para finales del 2027 o inicios del 2028 para arrancar la siguiente década con buena carga de trabajo, dicen. Martorell, en todo caso, se mantiene a pleno funcionamiento con dos líneas a tres turnos y una tercera, la de los nuevos eléctricos, en su curva de lanzamiento. No hay nuevos modelos en el horizonte. Solo lo ya conocido y lo que ya está en marcha.Volkswagen anunció el jueves su intención de reducir su gama de modelos en un 50%. Ni Seat ni Cupra tienen una gama extensa, por lo que quedarían más protegidas a priori.Por lo pronto, en el segundo trimestre también sufrieron un descenso. Fue mínimo, del 0,9%, con la entrega de 154.400 unidades. El consejero delegado de Seat, Markus Haupt, señaló en redes sociales que “se sabía que el año sería desafiante”, si bien destacó que Cupra tiene “su mejor primer semestre de la historia”. Un dato positivo para las fábricas españolas es que los eléctricos que se empezaron a fabricar en junio en Martorell –Cupra Raval, VW ID.Polo– y Pamplona –Skoda Epiq– están teniendo “muy buena recepción”, dice el grupo, con 54.000 pedidos. En un dato más amplio, el pedido de eléctricos crece un 50% en Europa en el segundo trimestre.Redactor de la sección de economía de La Vanguardia desde el 2015, centrado en motor, consumo y ahorro. Autor de la newsletter semanal 'Bolsillo', sobre finanzas personales. Graduado en Periodismo por la UAB.