Durante milenios, las noches estrelladas han guiado a navegantes, desconcertado a astrónomos e inspirado a pintores.
Pero cada vez son más raras.
Al menos el 80% de la población mundial vive bajo cielos contaminados por la luz, cifra que asciende al 99% en América y Europa.
Un estudio publicado en Science reveló que, entre 2011 y 2022, el cielo nocturno se volvió casi un 10% más brillante cada año.
Con tantos lugares inundados de luz artificial, la gente busca cada vez más la oscuridad.








