La sierra de B�dar (Almer�a) es una suerte de isla verde en medio de un mar de aridez. Su orograf�a es escarpada y est� trufada de barrancos que hacen dif�cil el acceso. Por eso, cuando el fuego comenz� a ascender una de sus lomas, el alcalde de Los Gallardos, Francisco Reyes, pens� que se dirig�a "hacia el peor lugar posible". El viento de Poniente, que soplaba en la tarde del jueves con rachas de hasta 50 kil�metros por hora, atiz� las llamas, y los pastos y arbustos de monte bajo, resecos tras dos intensas olas de calor, hicieron eficazmente de combustible. Al menos doce personas, varios brit�nicos, belgas y un espa�ol, perdieron la vida en una huida "tard�a" de las llamas, a pie o dentro de sus coches, tras circular por un camino que no ten�a salida en una rambla que se convirti� para ellos en "una trampa", seg�n describi� el consejero de Emergencias, Antonio Sanz, desplazado al lugar desde primera hora del viernes.La comunidad de expatriados que reside en este entorno natural esperaba ayer impaciente tener noticias sobre la identidad de los fallecidos. Porque la sierra de B�dar es tambi�n un lugar de retiro para cientos de extranjeros que buscan en su paisaje agreste un refugio tranquilo para su jubilaci�n. En sus laderas hay decenas de antiguos cortijos y bancales, pero tambi�n muchas casas diseminadas y caminos intrincados que se convirtieron en un laberinto mortal para dos grupos de residentes que se vieron sorprendidos por el fuego.Adem�s de los fallecidos, tambi�n se registraron ocho heridos graves, cuatro de los cuales tuvieron que ser trasladados en helic�ptero hasta la Unidad de Quemados del Hospital Virgen del Roc�o de Sevilla.Durante todo el d�a de ayer, efectivos del Grupo de Monta�a de la Guardia Civil desplazados desde Granada participaron en las batidas organizadas para intentar averiguar si en las casas calcinadas hab�a alguna v�ctima m�s. Los agentes peinaron una zona extensa que todav�a estaba "caliente", seg�n explic� el delegado del Gobierno en Andaluc�a, Pedro Fern�ndez. Dado que el fuego segu�a ayer avanzando, hay muchas �reas que todav�a no han sido inspeccionadas.En paralelo, la Guardia Civil inici� un proceso de recogida de datos y muestras de ADN de familiares que buscaban a una veintena de personas que no hab�an sido localizadas. Al cierre de esta edici�n, hab�a tres denuncias formalizadas por personas desaparecidas. Las autoridades insisten al respecto en que, hasta que no se completen las tareas de identificaci�n de los cad�veres, no se podr� tener cifras rigurosas sin duplicidades. A �ltima hora de la tarde ayer, el n�mero de desalojados ascend�a a 1.150. La mayor�a encontraron un lugar donde reubicarse en casas de familiares y otros fueron realojados en el pabell�n polideportivo de Garrucha.Hasta que anocheci�, una veintena de medios a�reos segu�a intentando controlar las llamas, que continuaban avanzando en un frente principal, el oeste, aunque hab�an sido contenidas mediante fuegos t�cnicos (quemas controladas) en su ascensi�n hacia la autov�a A-7, seg�n el �ltimo balance que realiz� a �ltima hora de ayer Antonio Sanz. La previsi�n para la noche era optimista porque estaba previsto que el viento amainase.Los testigos del incendio describen un panorama desolador en la zona arrasada por las llamas. Absolutamente todo est� quemado. En uno de los caminos asolados por el fuego ol�a a�n a neum�tico chamuscado. Hasta all� lleg� el convoy de veh�culos que inici� una huida desesperada cuando ya era tarde. Hab�a cuatro coches y una moto calcinados y otros dos a�n enteros, aunque con da�os provocados por las altas temperaturas que han derretido parte de la chapa.Uno de ellos tiene el volante en el lado derecho como todos los veh�culos preparados para los conductores brit�nicos. Se trata de un Honda Accord y su matr�cula es espa�ola. "Parece como si por aqu� hubiera pasado el demonio", afirma un testigo que ha podido acceder al lugar.Se trata de un camino de tierra sin salida, por el que los vecinos pretendieron huir sin �xito. El consejero de Emergencias cont� que utilizaron una ruta de evacuaci�n distinta a la que hab�an indicado las autoridades, que hab�an intentado horas antes desalojarlos sin �xito.El presidente de la Junta, Juanma Moreno, que lleg� sobre el mediod�a al puesto de mando instalado en la localidad de Turre, explic� que el incendio comenz� como "un fuego de cuneta", urbano, como muchos de los que se producen a lo largo del a�o. Pero se acab� convirtiendo, por efecto del viento y del pasto seco, en el siniestro m�s grave registrado en Andaluc�a en toda su historia y uno de los m�s importantes de Espa�a.Todo se inici� en el kil�metro 511 de la N-340 A, en el t�rmino municipal de Los Gallardos (3.100 habitantes) y muy cerca de la peque�a pedan�a de Almoc�izar. Alrededor de las cinco de la tarde del pasado jueves, la Agencia de Emergencias de Andaluc�a (EMA 112) recibi� m�s de 60 llamadas de testigos que informaban de que la rotura de un cable el�ctrico hab�a podido originar un fuego.La versi�n oficial, trasladada a los medios de comunicaci�n por parte del presidente de la Junta, apunta a que se parti� un cable que un�a dos puntos de electricidad y gener� llamas a los dos lados de la carretera. Al parecer, podr�a tratarse de una instalaci�n privada. Inmediatamente, el equipo de bomberos del Consorcio de Almer�a, dependiente de la Diputaci�n, se traslad� hasta el lugar de los hechos e intent� sofocar el fuego. Pero el viento, "tan propio de tierras almerienses" y con una velocidad aproximada de 50 kil�metros por hora, comenz� a desplazar las llamas "ladera arriba" y todo se descontrol�. "Avanz� 15 kil�metros en dos horas", indic� el presidente.La orograf�a del lugar, con espacios escarpados de dif�cil acceso, montes, matorrales y esparto, todos ellos secos a consecuencia de las dos olas de calor que se han registrado desde el mes de junio, convirtieron todo en una "bomba de relojer�a" imposible de desactivar.Para esa hora, el alcalde de Los Gallardos, Francisco Miguel Reyes, y su hom�logo en B�dar (953 habitantes), �ngel Collado, junto con sus respectivos concejales, ya se hab�an puesto en marcha. "Puerta por puerta", fueron trasladando a todos sus vecinos, muchos de ellos residentes en casas diseminadas, la decisi�n que se hab�a adoptado por parte de las autoridades. "Son brit�nicos y belgas que llevan mucho tiempo viviendo en la zona y los conocemos a todos. A alguno de ellos, incluso los he casado yo", dec�a Collado.Para muchos la instrucci�n era el confinamiento y para otros el desalojo inmediato. Pero, lamentablemente, hubo quien no hizo caso a la solicitud de las autoridades y "esa no atenci�n", probablemente, haya causado este n�mero de fallecidos, apunt� el presidente de la Junta. Moreno explic� que el aviso a los vecinos se realiz� casa por casa porque la situaci�n era cambiante y las intrucciones variaban en funci�n de la localizaci�n concreta de cada vivienda: en unos casos se opt� por la evacuaci�n y en otros se pidi� a los residentes que se confinaran. Por eso se decidi� no enviar un mensaje �nico a trav�s de la telefon�a m�vil (sistema Es-Alert), ya que se consider� que podr�a generar m�s confusi�n e informaci�n contradictoria. "No hay explicaci�n", dec�a a EL MUNDO el alcalde de Los Gallardos sobre la magnitud de la cat�strofe, a la vez que aseguraba no haber vivido nunca un incendio tan virulento como este.En la vecina localidad de Turre, situada a escasos minutos, su regidor, Jos� �ngel Visiedo, comenz� a movilizarse cuando ya se pod�a vislumbrar la columna de humo negro. "Llam� al 112, pero ya ten�an conocimiento de la situaci�n. A las 18:00 de la tarde el fuego ya hab�a avanzado muy r�pido", explica en una conversaci�n con este peri�dico.A pesar de que en su municipio no se ha tenido que desalojar a ning�n vecino y las llamas no han alcanzado las casas, Visiedo ofreci� el Consorcio de Extinci�n de Incendios y Salvamento del Levante Almeriense, situado a las afueras, para situar all� el centro de mando.Durante todo el d�a la preocupaci�n de las autoridades era m�xima mientras las cenizas ca�an del cielo sobre los periodistas que cubr�an la cat�strofe. Visiblemente afectado, el alcalde de Los Gallardos inform� del desalojo de los vecinos de Los Burgos, Los Villaltas y del c�mping de la localidad, con 400 inquilinos.Una decisi�n que tambi�n se tomar�a, posteriormente, con los vecinos de la pedan�a de Alfaix, donde, adem�s, se encuentra un hotel brit�nico que, en temporada alta, puede llegar a albergar entre 400 y 500 inquilinos. El viento provoc� por la tarde que el fuego retornase por el r�o Jauto en direcci�n hacia Los Gallardos y lo que parec�a estar en parte controlado se volvi� a agravar.Al cierre de esta edici�n, el incendio hab�a quemado ya m�s de 4.000 hect�reas y calcinado un buen n�mero de viviendas, aunque se desconoc�a a�n el n�mero exacto. Durante toda la jornada han participado en labores de control y extinci�n medio millar de efectivos de todas las administraciones, incluidos los medios propios del Infoca y la Unidad Militar de Emergencias (UME).Por su parte, el Instituto de Medicina Legal (IML) de Almer�a informaba de que hab�a completado las autopsias de las doce personas fallecidas, si bien, de momento, no se hab�a podido identificar a ninguna de las v�ctimas. Seg�n inform� el Centro Integrado de Datos (CID), que depende del TSJA, "debido al estado de los cuerpos no ha sido posible por el momento precisar la identidad, la edad, el sexo ni la nacionalidad de los fallecidos".Para lograr su filiaci�n oficial, un helic�ptero de la Guardia Civil traslad� a las 19:30 horas todas las muestras biol�gicas recogidas durante la tarde a la sede central del servicio de Criminal�stica en Madrid, donde ser�n analizadas por su departamento de Biolog�a.