Inma Lid�nEnviada especial Los �ngelesActualizado Viernes,

julio

23:29Luis de la Fuente tiene jugadores talism�n que siempre salen al rescate. Empez� confiando en ellos como adolescentes que buscaban la gloria. Ahora son padres y estrellas en el campeonato del Mundo. En Los �ngeles apareci� Mikel Merino, otra vez desde el banquillo para dedicar, ahora s� en la grada, otro gol al peque�o Marco. �Es un jugador hecho a nuestra medida. Cuando lo necesitamos, siempre est�, dijo Luis de la Fuente. El navarro, se quita el m�tiro: �Las casualidades no existen. Si est�s preparado, te cae otra vez�.Merino ya tiene a su hijo en brazos, pero beb�s en camino est�n significando goles para Espa�a, porque se sum� Fabi�n Ruiz a la racha de los papis de la selecci�n. Fue Mikel Oyarzabal el primero que se meti� el bal�n bajo la camiseta porque a Mart�n le acompa�ar� en breve un hermanito. Despu�s fue Merino, que le dedic� su decisivo gol ante Austria a su beb� y, bajo el sol de California, Fabi�n apareci� para abrir el marcador con B�lgica y volver a ponerse la pelota y el dedo en la boca. Era el primer gol para Bert�n, que nacer� en breve. Quiz� tarde un tiempo en ver a su padre marcar. Para encontrar sus goles con la selecci�n hay que irse a 2024. En la Eurocopa se sum� a la goleada a Georgia en octavos (1-4), aunque su noche grande la vivi� en la Nations League en Suiza en el mes de septiembre cuando marc� dos goles para cerrar otro 1-4.Fabi�n hab�a respondido a la confianza de Luis de la Fuente, que retoc� el once para hacerle hueco, dejando a Pedri en el banquillo. El andaluz pudo rendir homenaje a su tierra, con el gol y el minuto de silencio que se guard� por las v�ctimas del incendio en Los Gallardos (Almer�a). El seleccionador, una vez m�s, acert�.Bajar las revolucionesPara doblegar a B�lgica recuper� el centro del campo que devolvi� a Espa�a a la Eurocopa de Alemania, cuando la lesi�n del canario hizo estabilizarse al tr�o Rodrigo, Fabi�n y Dani Olmo. De la Fuente tuvo que abordar otra tarea en la primera media hora del partido: sosegar a Lamine Yamal. Otra vez el estadio estaba rendido a la estrella del Bar�a, que desataba el runr�n cada vez que enfilaba una carrera. No le desquiciaron Maxim de Cuyper y Nicolas Raskin, siempre en dos contra uno, y tampoco J�r�my Doku que, incluso, se fajaba en la ayuda, lo hizo Anthony Taylor. Lamine no entend�a por qu� el �rbitro ingl�s no le pitaba las faltas. Anduvo mosqueado hasta la pausa de hidrataci�n, cuando sus compa�eros le bajaron las revoluciones. Primero el capit�n Rodri, que fue a buscarlo cuando se enfilaba a protestarle al �rbitro; despu�s, su colega Gavi, que lo busc� para ponerse a su lado en el rondo y calmarle dici�ndole que no se ofuscara, que no se le iba a pitar todas.De la Fuente tambi�n le agarr�, ya cuando ten�a claro el mensaje. Por si acaso, le abraz� Oyarzabal para recordarle que hay que seguir. Imposible que no calara: Lamine se olvid� de Taylor. El gol de Fabi�n acab� haciendo justicia a la presencia de Espa�a en el �rea, pero no pudieron aguantarlo.Antes del descanso, Charles de Ketelaere cabez� un centro perfecto que acab� dej� la imbatibilidad de Unai Sim�n en 650 minutos. Espa�a recibi� su primer gol en contra en el Mundial en un momento en el que estaba obligaba a reaccionar con, al menos, 45 minutos por delante. No tard� en activarse el seleccionador que, esta vez, no esper� a que se cumpliera al minuto 60 para mandar al campo a Pedri y a Ferran por �lex Baena y Olmo. Respondi� Rudi Garc�a con pulmones: los de Romelu Lukaku para intimidar, de Axel Witsel en el centro del campo y de Seys para refrescar la banda por donde Lamine iba a seguir intentando hacer da�o. Doku, ante Porro y Rodri, el viernes en Los �ngeles.AFPLo que nadie en las 70.492 butacas del estadio esperaba es que, justo antes de la pausa de hidrataci�n del segundo tiempo, Thibaut Courtois se fuera al suelo. El guardameta del Real Madrid, que ha dejado caer que dejar� la selecci�n belga tras este Mundial, se despidi� lesionado y entre l�grimas. Se llev� la mano al aductor izquierdo, trat� de mantenerse unos segundos mientras calentaba su compa�ero Senne Lammens, cancerbero del United, pero tuvo que abandonar. Dejaba a su pa�s vivo, pero no podr�a ayudar m�s. Y los belgas, incluido su Rey en la grada, lo echaron de menos.No encontraba Espa�a la forma de terminar de convertir su dominio en gol, por eso desde el banquillo se reclam� a Nico Williams, a ver si amenazando por las dos bandas, B�lgica se quebraba.Pero quien apareci� para facturar a las semifinales en Dallas fue Merino. Pau Cubars� rompi� todas las l�neas, prob� con un disparo a Lammens y, en el rechazo, la reba�� el navarro enunos minutos que ya son de su propiedad.Le toc� a Espa�a contener el �ltimo empuje a la desesperada de B�lgica, con varias acciones en el �rea peque�a que salvaron los centrales espa�oles. La zona Merino da alas a Espa�a, que vuelve a una semifinal 16 a�os despu�s.