NoticiaEl TDAH tiene características específicas que deben ser evaluadas clínicamente. Foto: iStock10.07.2026 13:09 Actualizado: 10.07.2026 13:09
La dificultad para concentrarse, olvidar tareas, procrastinar o sentir que la atención se desvanece con facilidad es una preocupación cada vez más consolidada entre las personas. Sin embargo, más allá de la existencia de esta inquietud, resulta inquietante el manejo que se le da. Actualmente la sobrecarga de estímulos provenientes de las redes sociales es más intensa que nunca; de ahí que resulta usual encontrar, en ese mar de información, una cantidad incalculable de respuestas fáciles a temas que, como este, de fondo son mucho más complejos.Es común escuchar a muchas personas asegurar que padecen Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, conocido como TDAH, gracias a una explicación inmediata que encontraron en Internet. Sin embargo, esa conclusión puede ser equivocada y retrasar la identificación del verdadero origen del problema.El TDAH tiene características específicas que deben ser evaluadas clínicamente. Foto:iStock LEA TAMBIÉN De acuerdo con Jorge Moreno, docente del programa de Psicología presencial de la Fundación Universitaria del Área Andina, el aumento de contenidos sobre salud mental en plataformas digitales ha contribuido a visibilizar este Trastorno pero también ha impulsado una preocupante tendencia al autodiagnóstico. "Las dificultades de atención son un síntoma, no un diagnóstico. Existen múltiples condiciones que pueden producir problemas para concentrarse y sus causas cambian según la etapa de la vida", explica el docente.En los niños, por ejemplo, la aparente falta de atención puede estar relacionada con procesos normales del desarrollo, dificultades de aprendizaje, problemas de audición o ambientes familiares altamente estresantes. En los adolescentes, los cambios hormonales, la ansiedad, la depresión o las transformaciones propias de esta etapa también pueden confundirse con un trastorno de atención.En los adultos, el panorama es distinto. El estrés crónico, el agotamiento laboral, la sobrecarga de responsabilidades y los trastornos del sueño suelen afectar la capacidad de concentración, llevando a muchas personas a pensar que tienen TDAH cuando, en realidad, están enfrentando las consecuencias de un estilo de vida que ha sobrepasado su capacidad de adaptación.La diferencia es fundamental porque el TDAH es un trastorno del neurodesarrollo. Sus manifestaciones deben estar presentes desde la infancia y generar un impacto persistente en distintos ámbitos de la vida, no aparecer únicamente durante una etapa de alta presión o después de cambios recientes en las rutinas.Según Moreno, las plataformas digitales están diseñadas para mantener la atención mediante estímulos rápidos y constantes. Videos de pocos segundos, notificaciones permanentes y el desplazamiento infinito acostumbran al cerebro a recibir recompensas inmediatas. El TDAH tiene características específicas que deben ser evaluadas clínicamente. Foto:iStock LEA TAMBIÉN Vale mencionar que ese bombardeo digital altera el circuito del neurotransmisor de la dopamina. Así, mientras las pantallas provocan un condicionamiento temporal del entorno, el TDAH verdadero implica alteraciones estructurales crónicas en la corteza prefrontal del cerebro.Como consecuencia, actividades que exigen concentración sostenida, como estudiar, leer un libro o redactar un informe, pueden resultar mucho más difíciles, no necesariamente porque exista un trastorno, sino porque disminuye la tolerancia al esfuerzo cognitivo prolongado.Este fenómeno se manifiesta de manera diferente según la edad. En los niños, la exposición temprana a pantallas hiperestimulantes puede afectar la capacidad para sostener la atención durante actividades escolares. En los adolescentes, la búsqueda constante de validación social convierte las notificaciones y las redes en una competencia directa frente al estudio. Mientras tanto, muchos adultos terminan utilizando el celular como una vía de escape ante tareas complejas, alimentando ciclos de procrastinación, ansiedad y sentimientos de culpa.A esta situación se suma otro riesgo: la simplificación de la información sobre salud mental en internet. Aunque la divulgación ha permitido que más personas hablen de estos temas sin estigmas, también ha favorecido que síntomas comunes sean interpretados como diagnósticos definitivos. El TDAH tiene características específicas que deben ser evaluadas clínicamente. Foto:iStock LEA TAMBIÉN Moreno advierte que muchas personas leen descripciones generales sobre el TDAH y sienten que encajan perfectamente en ellas, cuando esas características pueden corresponder a múltiples condiciones o incluso formar parte de la experiencia humana cotidiana.Olvidar las llaves un día de estrés, distraerse durante una reunión extensa o posponer una tarea importante no convierte automáticamente a alguien en una persona con TDAH. El problema aparece cuando el autodiagnóstico reemplaza la evaluación profesional. Esto puede conducir a ignorar trastornos como ansiedad, depresión, problemas de adaptación o alteraciones del sueño, además de incentivar prácticas peligrosas como la automedicación con estimulantes. Por eso, el docente recomienda buscar una valoración de un especialista en neuropsicología cuando las dificultades de atención son persistentes, ya que estas afectan diferentes ámbitos de la vida y generan consecuencias significativas.En los niños, esto suele evidenciarse mediante problemas académicos recurrentes, conflictos permanentes en el colegio o conductas impulsivas que afectan la convivencia. En los adolescentes, las señales de alerta incluyen un deterioro académico marcado, frustración extrema, aislamiento o conductas de riesgo. En los adultos, el impacto suele reflejarse en problemas laborales, conflictos de pareja derivados del desorden constante o un estado permanente de agotamiento mental.Mientras se realiza una valoración adecuada, también existen estrategias que ayudan a fortalecer la atención y el bienestar. Utilizar agendas u organizadores para bajar la carga cognitiva de la memoria de trabajo, reducir los distractores durante el estudio o el trabajo, dividir las tareas grandes en objetivos pequeños, mantener actividad física regular, dormir entre siete y ocho horas y practicar ejercicios de atención plena son hábitos que favorecen el funcionamiento cognitivo.El TDAH tiene características específicas que deben ser evaluadas clínicamente. Foto:iStock LEA TAMBIÉN Para Moreno, el principal mensaje es evitar las conclusiones apresuradas. No toda distracción corresponde a un trastorno y no todo problema de atención tiene el mismo origen. Comprender esa diferencia permite buscar ayuda de manera oportuna, evitar diagnósticos erróneos y abordar las verdaderas causas que están afectando la salud mental y el desempeño cotidiano.Pablo Pachón RamírezRedacción Alcance DigitalEL TIEMPOMás noticias en EL TIEMPO Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.






