La incertidumbre sobre el compromiso de Washington impulsa a Europa a reformar la OTAN y a prepararse para una guerra de alta intensidad contra la amenaza rusa.Detr�s de la muestra de unidad en la cumbre de la OTAN de esta semana, las potencias militares europeas comienzan a contemplar lo impensable. Los gobiernos europeos han perdido la confianza en la disposici�n del presidente estadounidense Donald Trump de acudir en ayuda de sus aliados. Esto, a su vez, ha suscitado interrogantes que habr�an sido inconcebibles hace tan solo un a�o.�C�mo se defender�a Europa sin Estados Unidos? �C�mo luchar�a sin el liderazgo militar y la abrumadora potencia de fuego estadounidense que ha sustentado la doctrina de la OTAN durante generaciones?Europa a�n lidia con las implicaciones financieras y militares de asumir una mayor carga dentro de la alianza, por no hablar de lo que supondr�a no contar con Estados Unidos. Pero dadas las recriminaciones de Trump sobre el gasto en defensa y la falta de apoyo europeo a su guerra en Ir�n, los l�deres del continente ya no pueden ignorar el escenario en el que tengan que repeler la agresi�n rusa con mucho menos apoyo estadounidense, o ninguno.Replantear la seguridadSeg�n entrevistas con m�s de una docena de diplom�ticos, funcionarios de defensa y oficiales militares, unos Estados Unidos poco fiables y posiblemente hostiles est�n obligando a las capitales europeas a replantearse radicalmente c�mo organizar su propia seguridad.Los debates abarcan desde el liderazgo pol�tico y las estructuras de mando hasta la doctrina b�lica y el aprovisionamiento.Anticipan una menor participaci�n estadounidense, pero tambi�n una mayor de Ucrania. Tambi�n asumen que los europeos, junto con sus aliados canadienses, acabar�n actuando de forma diferente, ya sea por elecci�n o por necesidad.Adem�s, una ventaja militar convencional masiva ya no es necesariamente la garant�a de �xito que fue en el pasado. La resistencia de Ucrania contra Rusia lo ha demostrado, al igual que las dificultades que Ir�n ha planteado a Estados Unidos.Algunos funcionarios y expertos afirman que el continente tendr� que idear una nueva estrategia b�lica europea que incluya un mayor liderazgo regional, armamento de menor coste, una producci�n m�s eficiente y nuevas estrategias para protegerse de la agresi�n rusa.Para muchos europeos, enfrentarse a una Rusia agresiva sin ayuda estadounidense, o con una ayuda menor, es una perspectiva alarmante.Dado que la Administraci�n Trump desea una retirada de las tropas estadounidenses de Europa m�s r�pida que el propio ej�rcito estadounidense, y posiblemente de forma abrupta, este es "un momento inusualmente peligroso" que Mosc� podr�a aprovechar para poner a prueba la seguridad europea, se�ala un alto funcionario brit�nico.En algunas capitales europeas persiste el nerviosismo ante la idea de prepararse abiertamente para un menor papel de Estados Unidos en la defensa del continente, por temor a que se convierta en una profec�a autocumplida.Pero Alexandra de Hoop Scheffer, presidenta de German Marshall Fund, afirma que la regi�n deber�a ver este momento como una oportunidad. Sostiene que un enfoque m�s proactivo podr�a dar a Europa tiempo para prepararse para el traspaso de responsabilidades desde Estados Unidos.�Est� sola Europa?Los l�deres europeos intentaron convencer a Trump en la cumbre de Ankara de que est�n cumpliendo con su parte. En conjunto, los miembros de la OTAN que no son Estados Unidos han incrementado el gasto en defensa un 20% anual durante los �ltimos dos a�os, un impulso armament�stico que seg�n el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, est� generando 195.000 empleos en Estados Unidos."Europa est� dando un paso al frente, asumiendo un papel de liderazgo, pero... con una fuerte presencia convencional estadounidense en Europa", afirma Rutte.La cuesti�n es c�mo de fuerte ser� esa presencia y si Europa puede contar realmente con ella.En la cumbre de la OTAN del a�o pasado en La Haya, los l�deres europeos consiguieron que Trump reafirmase su compromiso con la alianza a cambio de la promesa de destinar el 5% del PIB a defensa y resiliencia para 2035.Sin embargo, cualquier sensaci�n de alivio se desvaneci� r�pidamente ante su aparente disposici�n a firmar un acuerdo de paz con Rusia desfavorable para Ucrania, una estrategia de seguridad nacional estadounidense abiertamente antag�nica hacia Europa y, sobre todo, su amenaza de usar la fuerza contra Dinamarca para hacerse con el control de Groenlandia.Este a�o, Estados Unidos tambi�n ha cancelado despliegues de tropas, ha reducido las capacidades asignadas a la OTAN y ha iniciado una revisi�n de seis meses de su postura militar en Europa.Los planes de defensa de la OTAN que sus l�deres aprobaron hace apenas un a�o asum�an que Estados Unidos seguir�a soportando casi el 40% de la carga b�lica; ahora, esa proporci�n se reducir� casi con seguridad.Otro duro golpe ha sido la r�pida disminuci�n de las reservas de armas de Estados Unidos y sus aliados del Golfo P�rsico durante la guerra con Ir�n. Se ha comunicado a los clientes europeos que tendr�n que esperar varios a�os para recibir el equipo estadounidense, oblig�ndoles a buscar alternativas locales.Los funcionarios europeos sostienen ahora que deben centrarse en algo m�s que aumentar las capacidades.En las capitales europeas hay poco apoyo a otorgar a la UE un mayor protagonismo en las operaciones militares. En su lugar, quieren intentar salvar la OTAN haci�ndola menos estadounidense.Sustituir las fuerzas y recursos de apoyo esenciales estadounidenses, como la inteligencia, el reconocimiento, la defensa a�rea y el reabastecimiento de combustible, seguir� siendo una aspiraci�n a menos que los gobiernos europeos logren aumentar el gasto en defensa con mayor rapidez.Alemania y sus vecinos n�rdicos y b�lticos est�n realizando fuertes inversiones; se prev� que el gasto en defensa de Berl�n alcance el 3,5% del PIB para 2029, muy por delante de la fecha objetivo de la OTAN de 2035.Sin embargo, Francia y Reino Unido, las dos potencias militares europeas, est�n muy lejos del objetivo. Se espera que gasten s�lo el 2,5% y el 2,7% del PIB, respectivamente, para 2030. Incluso Alemania carece de un plan de financiaci�n a largo plazo.No obstante, si bien es necesario aumentar el gasto, ya no basta con ello."Para m�, la cuesti�n principal es si la OTAN deber�a contar �nicamente con recursos europeos o si deber�a estar cada vez m�s liderada por Europa", afirma Jana Puglierin, del think tank European Council on Foreign Relations (ECFR) de Berl�n.Puglierin aboga por aprovechar el reciente nombramiento de europeos en los tres cuarteles generales operativos de la OTAN: Brunssum (Pa�ses Bajos), N�poles (Italia) y Norfolk (Estados Unidos).En un art�culo reciente, Puglierin y sus coautores afirman que cada uno de ellos deber�a ser capaz de liderar operaciones a gran escala sin la supervisi�n del comandante supremo aliado de la OTAN para Europa, un oficial estadounidense.Adi�s, fuerza abrumadoraTras tres d�cadas prepar�ndose para campa�as de contrainsurgencia, la OTAN se enfrenta una vez m�s a la perspectiva de una guerra de alta intensidad contra Rusia que siempre ha sido su raz�n de ser.Pero altos mandos y pol�ticos admiten que la doctrina de la alianza est� desfasada. No cuenta con la tecnolog�a adecuada y, ahora, la participaci�n de Estados Unidos se pone cada vez m�s en duda.Europa se esfuerza por aprender de la experiencia de Ucrania, donde drones baratos y desechables, combinados con sensores y datos en red, han ralentizado considerablemente el avance ruso de una manera que los comandantes de la OTAN apenas comienzan a comprender y para la que est�n elaborando planes.En un reciente ejercicio sueco, las fuerzas del pa�s se enfrentaron a una unidad de drones ucraniana, que venci� de forma aplastante.La ausencia de Estados Unidos podr�a significar que la OTAN aprenda a combatir con lo que tiene y busque inspiraci�n tanto en Kiev como en Washington.Ruben Stewart, del Instituto Internacional de Estudios Estrat�gicos, ha intentado recientemente demostrar c�mo, en una guerra a corto plazo, los estados europeos podr�an emplear potencia de fuego convencional a la par con la rusa.Pero sin Estados Unidos, sostiene, sus fuerzas estar�an mucho menos integradas, la cobertura de inteligencia y vigilancia ser�a m�s limitada, los ciclos de selecci�n de objetivos ser�an m�s lentos y la toma de decisiones m�s cautelosa.Sin la capacidad estadounidense para destruir las defensas a�reas rusas, los europeos podr�an tener dificultades para establecer la superioridad a�rea, lo que har�a que las maniobras terrestres fueran m�s arriesgadas.Un segundo alto funcionario brit�nico afirma: "La estrategia b�lica estadounidense consiste en aplicar grandes cantidades de fuerza al centro de gravedad del adversario y negarle la capacidad de combatir. Los europeos no podr�n aplicar una fuerza abrumadora. Tendr�n que intentar frustrar, crear dilemas y establecer una especie de defensa del erizo".La OTAN ya est� adoptando parte de este planteamiento con el apoyo del ej�rcito estadounidense, a�ade el funcionario.El general Christopher Donahue, quien deja esta semana su cargo como comandante estadounidense de las fuerzas terrestres de la OTAN, ha liderado la Iniciativa de Disuasi�n del Flanco Oriental. El programa busca frustrar una invasi�n rusa mediante fortificaciones y otras defensas, vigilancia generalizada, sistemas de punter�a con inteligencia artificial y drones y misiles baratos de producci�n masiva, una estrategia de la que Ucrania ha sido pionera.Generales de los estados miembros de la OTAN afirman que la doctrina de la alianza tendr� que actualizarse. La capacidad de supervivencia de veh�culos blindados ante ataques masivos con drones es, en el mejor de los casos, cuestionable. Sin embargo, muchos comandantes sostienen que la soluci�n no reside en replicar las t�cticas ucranianas, sino en utilizar nuevas tecnolog�as para proteger a las tropas de combate en movimiento.El general de divisi�n Olly Brown, comandante de la tercera divisi�n del ej�rcito brit�nico, sostiene que uno de los principales desaf�os es evitar que los veh�culos blindados sean neutralizados por drones. "La lecci�n del conflicto de Ucrania es que no podemos permitirnos vernos obligados a librar una lucha similar", afirma.Aprendizaje globalLa defensa de Ucrania contra una invasi�n rusa a gran escala que atraviesa su quinto a�o se ha convertido en un modelo global de c�mo podr�an desarrollarse futuras guerras."La guerra en Ucrania ya no es s�lo una guerra regional. Se ha convertido en un entorno de aprendizaje global", afirma un alto mando militar de la OTAN. "Rusia, China, Ir�n y Corea del Norte no se limitan a observar esta guerra. Est�n aprendiendo de ella. Nuestra responsabilidad es aprender de estas lecciones antes de que nos veamos obligados a aprenderlas nosotros mismos".De hecho, la OTAN ha establecido un centro de an�lisis en Bydgoszcz, en el centro de Polonia, para estudiar la guerra y ofrecer reflexiones sobre futuros conflictos.El centro cuenta con un proyecto sobre bombas planeadoras -los proyectiles de bajo coste que Rusia ha utilizado con efectos devastadores en Ucrania- que colabora con Kiev para detectar y destruir estas armas, con el objetivo de desarrollar capacidades similares para la OTAN.La resistencia de Kiev, financiada en gran medida por la UE, tambi�n est� dando tiempo a Europa para rearmarse.Dado que los din�micos fabricantes de armas ucranianos se perfilan como una parte importante de la industria de defensa del continente, los europeos tambi�n empiezan a ver el atractivo del enfoque de Kiev en materia de drones y misiles m�s baratos, consistente en que sean "suficientemente buenos".Turqu�a, una de las mayores potencias militares de la OTAN, tambi�n cuenta con un sector de defensa en crecimiento, innovador y de bajo coste que, seg�n afirma, podr�a desempe�ar un papel indispensable en el rearme de Europa.Los r�pidos ciclos de innovaci�n y adquisici�n de Ucrania han acentuado la frustraci�n con los engorrosos procesos europeos y el irregular aumento de la capacidad de producci�n.Kiev certific� su nuevo misil de crucero Flamingo —una alternativa voluminosa y m�s barata a la tecnolog�a estadounidense cuya precisi�n est� mejorando tras un comienzo incierto— en tan solo cinco semanas.La empresa alemana Diehl Defense tiene ahora la intenci�n de fabricar misiles Flamingo en su propio pa�s, sum�ndose as� a otras compa��as ucranianas que buscan acuerdos de producci�n o empresas conjuntas con grupos de defensa de Ucrania.Ucrania "entendi� que el suministro [de armamento] innovador transforma por completo la doctrina de la guerra moderna", declar� el mes pasado Andrius Kubilius, comisario de Defensa de la UE. "Gracias a la transformaci�n de su doctrina b�lica, Ucrania est� prevaleciendo", afirm� en una conferencia en Par�s, instando a Europa a adoptar medidas similares."Para ser sinceros, desconocemos la guerra que estamos librando actualmente, y mucho menos la que podr�amos vernos obligados a librar en el futuro, por lo que resulta muy dif�cil decidir con exactitud d�nde y c�mo invertir", explica un alto cargo militar europeo. "Pero podemos intentar influir en cualquier guerra futura a trav�s de nuestras adquisiciones".D�ficit de confianzaSi bien existe un creciente consenso en Par�s, Londres y Berl�n sobre la necesidad de asumir una mayor responsabilidad en la defensa convencional, no se est� haciendo lo suficiente para implementarlo a nivel operativo, seg�n afirman los funcionarios. Muchos de los l�deres del continente sufren problemas internos y tienen una baja popularidad, por lo que carecen de la capacidad para impulsar la europeizaci�n.Puglierin, del ECFR, se�ala que un problema clave sigue siendo la falta de confianza mutua entre los estados europeos."El mayor problema es la confianza", afirma. "Muchos pa�ses confiaban m�s en Estados Unidos que en cualquiera de sus socios europeos para que los rescataran. Y ahora comprenden que esa confianza en Estados Unidos ya no est� justificada. Pero eso no genera autom�ticamente una mayor confianza entre ellos".Sin embargo, Fran�ois Heisbourg, analista de defensa franc�s, sostiene que, ante el colapso de la confianza en el liderazgo estadounidense, a los europeos No les queda otra opci�n que colaborar."No podemos esperar que Trump nos ayude en este �mbito", advierte. "Tendremos que crear nuestra propia organizaci�n, supongo que dentro de la OTAN, pero una alianza en la que los estadounidenses desempe�ar�n un papel cada vez menor."� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribuci�n, copia o modificaci�n. EXPANSI�N es el �nico responsable de esta traducci�n y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.