Todos los comienzos de temporada de pejerrey suelen ser complejos, especialmente para quienes debemos anticiparnos a los movimientos del pescado y salir a buscar los primeros relevamientos del invierno. Y eso fue exactamente lo que ocurrió en esta visita a Cuero de Zorro. Ya desde junio habíamos tomado contacto con nuestro amigo y referente en el lugar, Marcial García Vercillo, quien nos mantenía al tanto del comportamiento de la laguna.

La laguna y el predio

Ubicada a unos 480 km de Buenos Aires, se llega tomando la RN 5 hasta Trenque Lauquen. Desde allí hay que continuar por la RN 33, en dirección a América o General Villegas, hasta el Km 352, donde un pequeño cartel indica el acceso al predio, justo al comienzo de una curva pronunciada hacia la izquierda.

El complejo está concesionado actualmente por Pablo y Bárbara, quienes vienen realizando un importante trabajo de mejora en las instalaciones. El lugar cuenta con camping, mesas, fogones, parrillas, sanitarios y proveeduría. Por el momento no se alquilan embarcaciones tradicionales, aunque sí se puede contratar el servicio de truckers de Marcial, con o sin guía. La bajada de lanchas se encuentra en refacción.

Hoy la laguna ronda las 1.000 hectáreas, con profundidades variables que van desde 1 m hasta sectores de 5 m. Su caudal depende directamente de los aportes del río Quinto, provenientes del sur de Córdoba, que son los que regulan el nivel del espejo. Cuero de Zorro desagua a través del Canal de Berutti hacia Hinojo Grande, formando parte de un complejo hídrico nacido tras las grandes inundaciones de los años ‘80, junto a lagunas como Las Tunas, Hinojo Chico y Las Gaviotas.