El 1° de julio se cumplieron 105 años de la fundación del Partido Comunista de China (PCC), una efeméride que, en un momento de fuerte reconfiguración del orden internacional, adquiere una importancia que trasciende el calendario político local. Asimismo, este aniversario permitió volver a observar uno de los aspectos centrales de la experiencia china contemporánea: la planificación estratégica. El planeamiento no solo organiza la política doméstica china, sino también el modo en que Beijing interpreta y comunica su papel en el mundo. En este sentido, el Quinto Diálogo de Wanshou sobre Seguridad Global, realizado recientemente en Beijing, puede leerse como otra expresión concreta de esa mirada analítica y prospectiva. Un espacio donde funcionarios, académicos y especialistas chinos dialogaron con representantes de más de treinta países sobre la transición del orden global, la seguridad internacional y el lugar del Sur Global para una arquitectura multilateral plural. Allí, una frase de Confucio, “la sabiduría busca armonía, no uniformidad”, resonó más de una vez durante las intervenciones. Podría parecer una cita meramente ceremonial, pero funcionó como una síntesis precisa del mensaje que varios académicos y especialistas buscaron proyectar: el mundo atraviesa una transición profunda y la respuesta no debería ser la imposición de un modelo único, sino la construcción de un orden multipolar, cooperativo y apegado a reglas. El encuentro, organizado por la Chinese People’s Association for Peace and Disarmament (CPAPD), reunió a funcionarios, ex autoridades gubernamentales, militares retirados, académicos y especialistas de Asia, Europa, África y América Latina. El tema general fue la transición y reconfiguración del orden global de seguridad. Pero detrás de esa formulación apareció la discusión concreta de cómo se organiza la seguridad internacional en un escenario marcado por rivalidad tecnológica; fragmentación y desigualdad económica; crisis de gobernanza y nuevas vulnerabilidades globales.