El 1° de julio el Partido Comunista de China (PCCh) cumplió 105 años, la fuerza política más numerosa del mundo, con más de 101 millones de afiliados, al frente de la segunda potencia del planeta (por ahora) desde hace más de siete décadas y sin interrupción. Este aniversario expone la maduración de un actor central del nuevo orden mundial, con una estrategia de poder integral, sobre las dimensiones militar, tecnológica, económica y diplomática, que reconfigura el tablero global. Para pensar nuestro vínculo con el más que centenario partido, me interesa plantear tres interrogantes. ¿Cómo es la inserción de este gigante en el mundo? ¿Qué lugar ocupan América Latina y el Caribe, y particularmente Argentina, en ese tablero? ¿Qué podemos hacer para mejorar nuestros intereses? Lo primero es entender que China tiene un sistema donde el partido concentra la conducción del Estado. La centralidad de la planificación, los mecanismos de consulta interna, y la toma de decisiones de esas dimensiones pasan por las estructuras del PCCh. De ahí radica su relevancia central a la hora de analizar los movimientos del gigante asiático.
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