Madrid (EFE).- En la calle Aquitania del distrito de San Blas habrá en el primer trimestre de 2027 un lugar donde los niños que necesiten cuidados paliativos pediátricos sean felices y donde sus familias puedan «respirar», un lugar destinado para que el último adiós a sus hijos sea en un sitio que tenga toda «la dignidad del mundo y que se pueda recordar con cariño».
Y así, con una gran sonrisa llena de bondad, lo ha explicado Mónica Cantón de Celis, la directora de la Fundación porqueViven, la encargada de este nuevo centro sociosanitario pionero en España de cuidados paliativos pediátricos, una construcción financiada íntegramente por la Fundación Amancio Ortega en una parcela de 15.000 metros cuadrados que ha sido cedida por el Ayuntamiento durante 75 años.
Un solar que, según ha destacado el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, durante su visita a la obras del edificio, su fin es el «más noble y más digno que hayamos podido ceder desde el ayuntamiento».
«Es la mejor decisión que podíamos haber tomado para que la Fundación porqueViven, a lo largo de los próximos años, aquí donde no hay esperanza o donde los padres no ven esperanza, puedan tener una esperanza de una vida mejor para esos niños que tienen un padecimiento tan terrible», ha apuntado el alcalde, quien ha anunciado que la «próxima visita» a esta construcción será la de la delegada de Hacienda, Engracia Hidalgo, para futuras ayudas municipales.













