Será por la insularidad, que invita a alejarse de casi todo. O tal vez por esa postal que el cerebro vincula al instante con la palabra vacaciones. Quizá sea por su clima excepcional. O por ese carácter tan particular como envidiable que ha forjado este territorio en quienes lo habitan, aunque sea en cortos periodos de tiempo: hospitalidad y una forma de hablar cariñosa, dulce y melódica convierten a Gran Canaria en uno de los principales destinos de Europa. La isla recibió 4.7 millones de turistas en los doce meses de 2025, según datos de Turismo de Gran Canaria. Y continúa consolidando su atractivo internacional.A ello contribuye un ecosistema de contrastes y diversidad, reconocido por la Unesco en 2005 como Reserva de la Biosfera. Desde un norte siempre verde, con fértiles valles y pinares de gran valor ecológico, como los del Parque Natural de Tamadaba, hasta el magnetismo del sur, una de las zonas de mayor insolación de Europa, con más de 2.800 horas de sol al año. Las dunas de Maspalomas, conocidas mundialmente, son un maravilloso ejemplo de ello: un ecosistema de más de 400 hectáreas de arena dorada y en constante movimiento protegido como Reserva Natural Especial. Sin olvidar iconos naturales como el Roque Nublo o la Caldera de Bandama. En su extensa red de caminos rurales, repartidos por la práctica totalidad del territorio—, se unen pueblos escondidos, profundos barrancos, palmerales, pinares y pequeños pagos que se enredan por las montañas. Y contrariamente a lo que se cree, Gran Canaria reserva retos exigentes también para los amantes de la montaña, especialmente en las zonas cumbreras de la isla. Los amantes del turismo activo, por su parte, encontrarán en Pozo Izquierdo o en la playa de Las Canteras las mejores condiciones para el surf, windsurf o buceo, mientras que las familias, además de disfrutar de parques de atracciones, jardines y actividades al aire libre en el sur, podrán disfrutar de las cristalinas aguas de las piscinas naturales en la Ruta Norte de la isla.Binter conecta 21 aeropuertos de la Península y Baleares (sin escala, algo que poca gente conoce) con Gran CanariaPor si fuera poco, la calidad de sus cielos hace de la isla un destino privilegiado para la observación astronómica, con puntos como el Mirador Pico de las Nieves, próximo a los 1.950 metros de altitud, por encima de las nubes; la explanada de El Garañón, en los Llanos de la Pez; o el Observatorio Astronómico de Temisas, que ofrece visitas guiadas y observaciones con telescopio. De las nubes... al fondo del mar, asequible a buceadores de todos los niveles. Excursiones en barco para practicar snorkel en los alrededores de Puerto de Mogán o Puerto Rico, para los principiantes. Inmersiones en fondos volcánicos para buceadores experimentados, como la Reserva Marina de El Cabrón (Agüimes), o la conocida inmersión de La Catedral, frente a la costa de la capital. O Agaete, donde podrás bucear entre un fondo submarino de piedra volcánica, barrancos rocosos y bancos de peces de mil familias, rayas, angelotes.La variedad de alojamientos repartida en sus 21 municipios (y aquí está el secreto del éxito de Gran Canaria), cubre de todo: desde grandes hoteles de gama alta, a estupendos hoteles rurales, casas-cueva, villas selectas, hoteles de playa o de ciudad, cualquier modalidad. A eso se suma una cultura gastronómica deliciosa y versátil, que hacen de esta isla un continente en miniatura. Nadie podrá decir que ha saboreado Gran Canaria si no ha probado su variedad inacabable de quesos (mundialmente reconocidos), su buen vino, su recetario de pescados a pie de puerto, sus guisos tradicionales y carnes, o sus papas arrugadas con el inefable mojo picón.Volar en #ModoCanario: una experiencia diferenteEn este contexto de canariedad se inscribe la oferta de Binter, aerolínea referente en el transporte insular. Como explican fuentes de la compañía, “volar no es solo llegar: es disfrutar del camino. Desde el primer punto de contacto, todo está pensado para que el trayecto sea cómodo y agradable, es el #ModoCanario de hacer las cosas”. En cada uno de los vuelos, el viajero cuenta con ventajas adicionales como equipaje de mano y aperitivo gourmet de cortesía incluidos en todas las tarifas, entretenimiento a bordo, mayor espacio entre filas de dos asientos a cada lado, asegurando siempre ventanilla o pasillo -sin plaza intermedia- y conexión a cualquier isla de Canarias también incluida en el precio. Comodidad, confort y un servicio personalizado son detalles que marcan la diferencia.El viajero activo podrá practicar todo tipo de deportes tanto en el agua como en tierra firme, en un entorno de alto valor natural: Gran Canaria fue reconocida por la Unesco en 2005 Reserva de la BiosferaUna historia de alturaHace ya más de 37 años, el 26 de marzo de 1989, despegó del Aeropuerto de Tenerife Norte rumbo a Gran Canaria el primer vuelo operado por Binter -en aquel momento, Binter Canarias- con el objetivo de conectar la mayoría de las islas del archipiélago por el aire. A bordo, 40 pasajeros. Hoy Binter conecta de forma directa 21 aeropuertos de la Península y Baleares con Gran Canaria. Ofrece ocho conexiones diarias con Madrid (ida/vuelta), diez destinos internacionales, opera 270 vuelos diarios de media y es la única compañía que ofrece conexión gratuita con el resto del archipiélago. Todo esto con una calidad de servicio que acreditan los ocho premios ERA (European Regions Airline Association) recibidos.Flota pionera en eficiencia y comodidadLa flota de la aerolínea Binter destaca por su modernidad. Fue la primera compañía aérea en el continente europeo que operó el Embraer E195-E2, el reactor de pasillo único más silencioso, limpio y eficiente de su clase, con una configuración que permite más espacio entre filas y la comodidad de no tener asiento de en medio, con capacidad para 132 pasajeros.Con la incorporación de este modelo, la aerolínea ha conseguido reducir el consumo de combustible, las emisiones de dióxido de carbono (CO2) y la contaminación acústica.