Almería, 10 jul (EFE).- El incendio forestal que habría dejado, de momento, doce fallecidos en Los Gallardos (Almería) transformó en pocas horas la sierra en una inmensa lengua de fuego y, como ha explicado a EFE Juanfran, un vecino de Bédar, el fuego se propagó "muy rápido" en una zona con abundantes viviendas dispersas en el monte.Este vecino se encontraba con su pareja en las inmediaciones del Cabezo María, cerca de donde se originaron las llamas, en el entorno de la pedanía de Almocaizar.PUBLICIDADSegún ha contado a EFE, desde ese punto presenció la evolución del incendio, que avanzó "muy rápido", con un fuerte viento, "muy caliente", que favoreció la aparición de nuevos focos a varios kilómetros del origen."Estábamos cazando y de repente vimos cómo una montaña encima de nosotros se encendió. Estuvieron dos helicópteros apagando ese conato, pero cuando lo tenían casi controlado, venían las llamas ya de arriba hacia abajo. Ya venía una lengua de fuego entera", ha recordado.PUBLICIDADEn apenas dos o tres horas, ha precisado, las llamas habían alcanzado zonas muy alejadas del punto de origen. "Ya no había un foco aquí y otro allí. Era toda una lengua de fuego encima de la autovía, desde prácticamente el término de Antas hasta donde pierde la vista en Los Gallardos", ha descrito.PUBLICIDADEl cuanto al terreno de la zona, ha detallado que la vegetación está formada por "un matorral muy alto y muchos pinos", lo que provocó que desde los primeros momentos se apreciara una gran columna de humo negro y una rápida propagación de las llamas por la combustión del pinar.Según ha detallado, policía local de Bédar fue informando de la evolución del incendio a través de sus estados de Whastapp y, poco después de emitir el primer aviso, se ordenó la evacuación de varias pedanías del municipio, entre ellas Serena y El Albarico. PUBLICIDADTambién el Ayuntamiento de Los Gallardos avisó a los vecinos a través de Facebook. Según este vecino, la rapidez con la que avanzó el fuego fue el factor determinante durante las primeras horas de la emergencia.Cuando abandonaron el lugar, ya desde la terraza de su vivienda, vio cómo la montaña de Bédar era "un triángulo ardiendo": "Toda la base era una lengua de fuego. Se veía perfectamente. Se ha quemado todo", ha asegurado.PUBLICIDADMás allá del núcleo urbano de Bédar -un municipio con una población envejecida-, existen numerosas viviendas dispersas por la sierra, muchas de ellas propiedad de residentes extranjeros, especialmente británicos."En casi cada montaña hay una casa", ha explicado. "En cuanto me enteré del incendio pensé en todas los cortijos de los ingleses. Están aisladas unas de otras en el monte y es que, a la que te descuidaras, te pillaba", ha relatado.PUBLICIDADRespecto al estado del monte, el testigo considera que la acumulación de vegetación favoreció la propagación del incendio. "Antes la gente cogía leña, tenía cabras, limpiaba el campo y cultivaba. Ahora el monte está abandonado entero, todo", ha afirmado, al considerar que la desaparición de esos usos tradicionales ha incrementado la carga de combustible vegetal y dificulta la contención de incendios de estas características.PUBLICIDADEduardo, un vecino de Garrucha que se ha desplazado al pabellón habilitado en este municipio para acoger a las personas evacuadas, ha explicado a EFE que el ambiente en el interior es de tristeza y preocupación."La gente está seria, triste. Hay personas enfermas con diálisis, niños y personas mayores", ha relatado frente a las literas instaladas en el pabellón.Según ha añadido, en estas instalaciones municipales se ha desplegado un amplio dispositivo integrado por personal sanitario, efectivos de emergencias, miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME), fuerzas de seguridad y responsables municipales. EFEPUBLICIDAD