La ‘performer’ presenta en Barcelona ‘Extramuros’, un proyecto multidisciplinar que ocupará calles e instituciones de julio a septiembre
A la performer Dora García (Valladolid, 61 años) el Premio Nacional de Artes Plásticas que ganó en 2021 ni le ha hecho más rica ni le ha dado más trabajo. En realidad, solo le ha servido para una cosa: “Para que cuando me presenten digan que soy Premio Nacional de Artes Plásticas”. La conversación se desarrolla en el Museu Tàpies de Barcelona, donde la artista participa en la tercera edición de Extramuros, un proyecto multidisciplinar en colaboración con el Festival Grec y otras instituciones de la ciudad. En él presenta Líneas de tiempo / resurrección, una propuesta que ocupará calles e instituciones de julio a septiembre con performances, paseos de memoria, carteles, películas y una intervención en la fachada del museo. “Mi idea es leer el espacio público como un lugar de vivencias y de memoria política. Nos falta mucha memoria en general, especialmente ahora que vivimos el resurgimiento sinvergüenza de los fascismos”, avanza.
Pregunta. ¿Qué tiene de política la idea de la resurrección?
Respuesta. En El Bicho, una performance sobre un poema de Vladímir Maiakovski que llevamos al Liceu, se recoge esa idea de la Revolución de Octubre rusa, donde la resurrección se hizo central y tuvo una parte mística que persistió hasta los años 70 con el movimiento cosmista. Los cosmitas creían que la justicia social absoluta solo podía llegar con la vida eterna, con la resurrección. La ficción de aquella época, en novelas como Estrella roja o películas como Aelita, reina de Marte, defendía que otros planetas ya eran comunistas. No solo la revolución tenía que irse a otros países, sino a otros mundos, otras galaxias.







