San Sebastián (EFE).- Esther Ferrer ha recogido este viernes en San Sebastián el Premio Eusko Ikaskuntza-Laboral Kutxa de Humanidades, Cultura, Artes y Ciencias Sociales 2026 en un acto en el que quienes la conocen la han definido como una mujer libre por encima de todo y en el que ella ha reivindicado el arte, precisamente, como un camino de libertad y conocimiento.

«Hago lo que quiero»

«Hago lo que quiero, como quiero y cuando quiero. En el arte, los límites los pongo yo», ha dicho la creadora vasca afincada en París, referente de la performance y el arte conceptual, tras recibir el galardón, otorgado en reconocimiento a su trayectoria de «alcance internacional».

Ferrer, en un momento de su intervención. EFE/Juan Herrero.

Ferrer (San Sebastián, 1937) ha recibido muchos premios a lo largo de su carrera, entre ellos el Nacional de Artes Plásticas del Ministerio de Cultura en 2008. Hoy ha lucido la escultura que representa el concedido por Eusko Ikaskuntza sobre su cabeza, como ha hecho en otras ocasiones para sus perfomances con utensilios como un martillo y un desatascador manual.