El director del centro de desintoxicación Zeus, en Tarragona, y otras dos personas vinculadas a la investigación policial sobre la clínica fueron detenidos el pasado 30 de junio por la mañana, según informan fuentes judiciales a elDiario.es. Las denuncias recogidas por la Policía Nacional de expacientes y un extrabajador a las que ha tenido acceso este periódico apuntan a la atribución de presuntos hechos delictivos vinculados a delitos contra las personas: desde insultos constantes a los usuarios por parte del personal del centro y aplicación de castigos, hasta la manipulación y aislamiento de las familias de los ingresados. También se indica posible publicidad engañosa, mediante el uso de fotografías que no corresponden a las instalaciones reales de sus centros.

Los detenidos quedaron en libertad sin que pasaran a disposición judicial y el juez los citará para declarar próximamente.

Además, se señalan presuntos delitos relacionados con la prolongación indebida de los ingresos con un único interés económico y sin criterio médico: el centro cobra entre 4.800 y 11.000 euros por mes de estancia, dependiendo de la habitación. Los relatos de los nueve expacientes y dos extrabajadores que recoge elDiario.es revelan prácticas presuntamente abusivas y humillantes: “Me quitaron toda la ropa y me dejaron una sola muda, me pusieron piedras en los pies, me pusieron a recoger mierda de caballo, me pusieron fuera en una silla ocho horas sin hacer nada, sin poder moverme y acabé quemándome la cara, me tuve que poner crema antiquemaduras”, relata un expaciente, Iván Izard.