Un psiquiatra obligó a aceptar sesiones en castellano a una paciente tras una crisis suicida

La Conselleria de Salud de la Generalitat ha sancionado con 3.006 euros al Hospital de Día CPB de Barcelona por “discriminación y denegación del tratamiento” a una paciente que había sufrido una crisis suicida, después de que un psiquiatra la obligase a aceptar sesiones en castellano pese a haber pedido hacerlas íntegramente en catalán, según informa Plataforma per la Lengua. El Departamento de Salud ha confirmado a EL PAÍS que hubo una sanción por infracción.

En un comunicado de este lunes, la entidad explica que los hechos se remontan a febrero de 2024, cuando se derivó a la paciente al Hospital de Día del pasaje Còrsega, gestionado por la fundación CPB, para valorar su ingreso en un programa de atención específico. La paciente solicitó ya en la primera sesión realizar las sesiones individuales íntegramente en catalán, una petición que no fue rechazada, pero en la primera cita el enfermero se le dirigió en castellano y le hizo saber que “no se sentía cómodo hablando catalán”.

El 1 de marzo, la médica le dijo que “no podía obligar a ningún profesional” a hablar en catalán y le pidió que dejase de lado su opción lingüística, comparando su solicitud de recibir el tratamiento en catalán con no querer dejar de tomar drogas o autolesionarse. Según relata la plataforma, la decisión se confirmó la semana siguiente, cuando la psiquiatra le dijo, textualmente, que no se trataba de un chantaje, sino de un “baño de realidad”, y unos días más tarde se le reafirmó que no podía recibir el tratamiento en catalán, que si no le parecía bien podía presentar una reclamación y que no se la derivaría a ningún otro centro.