La jefa de salud mental del Reina Sofía se enfrenta a ocho años de cárcel por el fallecimiento del enfermo y de otro hombre al que este mató en 2015

La psiquiatra enjuiciada por la muerte de un paciente agudo en Córdoba y que afronta una pena de ocho años de cárcel, Carmen Prada, ha alegado este jueves en la vista oral que el enfermo no pretendía suicidarse, como sí ha sostenido de manera reiterada la familia de la víctima. “El paciente tenía un riesgo de no controlar su conducta, pero no tenía intenciones suicidas”, ha alegado la jefa de salud mental del Hospital Reina Sofía, para quien la Fiscalía pide cuatro años de prisión. La acusación particular eleva la pena a ocho años por dos homicidios involuntarios, ya que la considera responsable de la muerte del enfermo y de otro hombre al que este mató años antes. La tesis que ha defendido la doctora es que el paciente no se suicidó sino que su muerte se debió a una cardiopatía complicada por un edema pulmonar y la ingesta de fármacos antidepresivos.

El paciente Francisco Miguel León Benítez murió en 2020. El juicio busca determinar si la jefa de salud mental debió declarar el internamiento forzoso en un centro psiquiátrico del enfermo agudo que su familia reclamaba desde 2010 por sus constantes episodios y estallidos violentos, lo que habría impedido su muerte a los 39 años, y la de otro hombre que el paciente mató en defensa propia cinco años antes, un crimen por el que fue absuelto. En paralelo, la jueza Carmen Gema González, titular del Juzgado de lo Penal 4 cordobés, debe decidir si la doctora incurrió en un delito de denegación de asistencia sanitaria por no forzar el internamiento del paciente, que sufrió repetidos brotes psicóticos a lo largo de una década.