Actualizado Viernes,

julio

00:16Cuando esta noche, alrededor de las 21.25, el colegiado Michael Oliver env�e a los jugadores de Espa�a y B�lgica a los banquillos a hidratarse, probablemente usted se levante y, como los futbolistas de ambas selecciones, se llene un vaso de agua. O aproveche para ir al ba�o, o para cepillarse los dientes si ya ha cenado. O para fregar r�pidamente la vajilla. Y unos 20 minutos m�s tarde, cuando se pite el descanso en el SoFi Stadium de Los �ngeles, incluso se d� una ducha r�pida para sofocar el calor y los nervios. Como usted, cientos de miles de madrile�os seguir�n el decisivo encuentro de cuartos de final del Mundial y, sin pretenderlo, acompasar�n sus h�bitos como s�lo ocurre ante acontecimientos hist�ricos.Una tendencia cuyo impacto se siente en la prestaci�n de servicios p�blicos. Conforme Espa�a ha ido avanzando en la fase de grupos y eliminatorias del Mundial, los organismos encargados de monitorizar los consumos de suministros b�sicos han detectado patrones inusuales que encajan con los tiempos de los partidos de f�tbol. Una coincidencia que tradicionalmente se reflejaba en el cuarto de hora del descanso, pero que desde este a�o, con la implantaci�n de las pausas de hidrataci�n en la mitad de cada parte, se observa como nunca.El principal ejemplo con el que la Administraci�n regional detecta que Madrid vive al ritmo de estos partidos es el consumo de agua. Seg�n datos del Canal de Isabel II a los que ha tenido acceso este diario, durante las dos horas que dur� el encuentro del lunes contra Portugal, la demanda descendi� un 8,35% de media en comparaci�n con el lunes anterior: en la capital se consumieron 166.248 metros c�bicos, frente a 181.399.No obstante, los medidores detectaron din�micas crecientes fuera de lo habitual desde las 20.00, una hora antes del partido, y que cayeron en picado pocos minutos antes del pitido inicial. Un fen�meno que evidencia c�mo los madrile�os adelantaron sus rutinas para estar listos y sentarse frente al televisor pr�cticamente desde la ceremonia de los himnos.Desde ese momento, el grifo se cerr�: la demanda se hundi� un 18%, hasta tocar fondo a las 21.53, en los �ltimos compases del primer tiempo. S�lo en un breve lapso de esta parte, al filo de las 21.30, el consumo de agua repunt� un 8% en comparaci�n con los minutos anteriores... Y posteriores. La atenci�n volvi� al verde tras el cooling break y el uso dom�stico del agua sigui� bajando en picado.En el descanso, habitual parada en cualquier partido desde hace d�cadas, el espectador volvi� a demandar agua con una din�mica completamente opuesta a los minutos previos: si poco antes de las 22.00 el caudal hab�a tocado el fondo en menos de 20 metros c�bicos por segundo, en poco m�s de cinco minutos se dispar� m�s de un 30%, con picos de 26 metros c�bicos por segundo.La segunda parte fue id�ntica, con incluso mayor explosi�n de consumo en la pausa de hidrataci�n, que lleg� pasadas las 22.30. Como en el primer tiempo, el momento de mayor atenci�n -y, por tanto, de menor demanda de agua- se alcanz� en los minutos finales, con datos an�malos para un lunes a esas horas, por debajo de los 20 metros c�bicos por segundo de caudal. La casualidad quiso que la fortuna llegara para Espa�a en ese momento: en el minuto 91, con pr�cticamente el descuento reci�n a�adido, Mikel Merino anotaba el gol que eliminaba a Portugal y met�a a Espa�a en unos cuartos de final por primera vez en los �ltimos 16 a�os. Faltaba un minuto para las 23.00.Desde ese instante, el consumo volvi� a dispararse otro 30%, ya con el partido finalizado, por encima de los 26 metros c�bicos por segundo. Y los madrile�os, aunque fuera lunes, brindaron con agua, como m�nimo, en otra noche de f�tbol espa�ol para el recuerdo.