10/07/2026 a las 01:35h.

Carlos Rodríguez-Galindo (Reus, 1962) siguió la tradición familiar. Su padre, sus tíos, sus abuelos..., todos eran médicos. Su destino estaba marcado y él no se resistió. «Era difícil hacerlo cuando veías a tanta gente a tu alrededor ayudando a los demás», recuerda en Madrid, ... invitado por la Fundación Aladina. No solo estudió Medicina. Decidió especializarse en Pediatría y en una rotación en el servicio de Oncología entendió cuál era su verdadera vocación: tratar la enfermedad que más sufrimiento causaba. Y quiso ser como otros oncólogos infantiles que, cuando terminaban su turno, se quedaban en el hospital vigilando a sus niños, inquietos por que la fiebre les subía o el tratamiento empezara a funcionar. «Les admiraba, pero en España no había posibilidad de formarse bien. O eras pediatra y aprendías sobre la marcha en oncología o te especializabas como oncólogo y tratabas de adaptarte a los pacientes infantiles».

Pediatría

Estados Unidos