La ignorancia del señor Feijóo no puede justificar su pobreza expresiva. De todas las palabras que hay en el diccionario tuvo que escoger el término “cáncer” para referirse a las bajas laborales. Podía haber utilizado “problema”, “asunto”, “cuestión”, pero prefirió usar “cáncer”, ese término que resulta tan banalizado para quienes conocemos de cerca su significado. Que España sea el undécimo país de Europa en bajas laborales parece no importarle. Pero sobre ese tema “ya tal”, que diría su precedesor en la presidencia del Partido Popular.Luis Alfonso Iglesias Huelga. Ezcaray (La Rioja)Tomando nota de la selecciónEsta carta va dirigida a la selección española, no voy hablar de su juego sino de su comportamiento y sus declaraciones. Cada uno viene de equipos diferentes y de diferentes lugares de España. Tendrán su forma de ser y su forma de pensar, se respetan, se valoran y ellos para ganar defienden su juego sin despreciar a nadie y menos a sus adversarios. Igualitos que los políticos actuales, que utilizan la descalificación y los insultos y se quedan tan tranquilos. Siento vergüenza ajena. Qué mal ejemplo para la sociedad. Me siento orgullosa de la selección española de fútbol. Para mí, una señora de 67 años, son mis campeones. Seguid así y los políticos que tomen nota, que buena falta les hace.María Victoria Trivez Garijo. MadridSanidad a gritosSoy enfermero de la sanidad pública. Hace tres días, en unas urgencias de atención primaria, un hombre me gritó y me amenazó porque no podía esperar su inyección de diazepam pautada. Venía alterado, como otras veces. No era una parada, ni un ictus, ni una hemorragia, ni un lactante con fiebre alta. Era otra historia, más difícil de admitir. La costumbre vestida de urgencia. La impaciencia en una silla. La amenaza intentando adelantar al dolor verdadero. El lunes por la noche estaba de guardia. Su dosis estaba prescrita. Lo esperábamos. Pero jugaba España y no apareció. Aquella noche, al parecer, sí pudo esperar. Mientras tanto, otros pacientes aguardan sin imponerse. Defender la sanidad pública no es reclamarlo y exigirlo todo, siempre y a voces. Es entender que ocupar indebidamente un hueco puede quitarle el sitio a quien no tiene fuerzas ni tiempo para gritar. Gol de Merino en el 89. España pasó a cuartos. La sala de espera también.Juanfran Jurado Torres. Villa del Río (Córdoba)Las cosas, por su nombre Simplemente, ¿por qué estamos tardando tanto en decir “corrupción judicial” en lugar de lawfare, o como se diga?Benjamín Liedo Turiño. León Descifrando en la farmaciaHoy, una vez más, al ir a la farmacia a adquirir un medicamento la persona que me atendió fue incapaz de descifrar lo que el médico me había recetado. ¿No sería posible exigir a los facultativos utilicen el ordenador para prescribir los tratamientos y si esto no fuese posible los escribiesen con letras mayúsculas? Los pacientes y el personal de las farmacias lo agradeciríamos.José Antonio Carpintero Dacal. Torredolones (Madrid)