Santillana del Mar (Cantabria) (EFE).- El Patronato del Museo de Altamira ha constatado que el estado de conservación de la cueva original permanece estable, dentro de su fragilidad, y ha acordado mantener el régimen de visitas reducidas.

Este modelo de visitas comenzó en 2014 y está basado en criterios de sostenibilidad y control científico.

Los indicadores microbiológicos corroboran que las colonias bacterianas detectadas en varias zonas de la cueva parecen haber iniciado una reducción progresiva en número y tamaño, lo que se atribuye a las medidas profilácticas, al control ambiental y a las actuaciones en el exterior de la cavidad.

Además, los controles aplicados desde 2014 han permitido mantener la estabilidad de la cueva, aunque constatan que sigue activo el proceso estacional de pérdida de pintura y roca, en especial entre febrero y junio, cuando aumenta la humedad en el techo de la sala de polícromos.

Así ha explicado la presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, en rueda de prensa, el contenido de lo tratado por el Patronato de Altamira, reunido este jueves en el Museo y Centro de Interpretación que cumple este año su 25 aniversario.