Publicidad9 de julio, 2026 - 10h10Mientras su carrera la convertía en una de las voces más reconocidas del pop-rock internacional, Bonnie Tyler encontraba estabilidad lejos de los escenarios. La cantante galesa compartió 53 años de matrimonio con Robert Sullivan, el hombre que conoció antes de alcanzar la fama y con quien construyó una de las relaciones más duraderas del mundo de la música. Juntos también afrontaron uno de los episodios más dolorosos de su vida: la imposibilidad de convertirse en padres.Nacida como Gaynor Hopkins, conoció a Sullivan a comienzos de la década de 1970, cuando aún actuaba en pequeños locales de Gales y soñaba con abrirse camino en la industria musical. Él trabajaba en el mundo empresarial y la relación comenzó antes de que llegaran los discos, las giras internacionales y el reconocimiento mundial.La pareja contrajo matrimonio en 1973 y permaneció unida durante más de cinco décadas. En una entrevista concedida a The Times, la artista atribuyó la fortaleza de su relación al momento en que se conocieron. “Creo que el secreto de nuestro éxito es que nos conocimos antes de que yo fuera famosa”, afirmó.PublicidadMientras Tyler recorría el mundo con sus presentaciones, Sullivan desarrolló su carrera como promotor inmobiliario y optó por mantenerse alejado del protagonismo público. La cantante lo describía como su principal apoyo durante toda su trayectoria.Como cualquier relación de larga duración, el matrimonio también atravesó momentos difíciles. Entre ellos estuvo la polémica surgida en 2014 tras la publicación de una presunta infidelidad de Sullivan. Pese a ello, ambos continuaron juntos y la intérprete sostuvo en distintas ocasiones que los años compartidos, el cariño y la complicidad habían sido más fuertes que cualquier obstáculo.Más allá de su carrera artística, una de las experiencias que más marcó a Tyler fue la maternidad que nunca pudo vivir. La cantante contó que, tras casarse, decidieron esperar un tiempo antes de tener hijos. Cuando finalmente buscaron formar una familia, ella quedó embarazada rápidamente, pero el embarazo terminó en un aborto espontáneo.PublicidadPublicidad“Me quedé embarazada muy rápido, pero después de dos meses y medio, tuve un aborto. Fue una época horrible. Lo intentamos de nuevo, pero después de dos años no me quedaba embarazada, así que pensamos que no estaba destinado a ser”, recordó en una entrevista con la BBC.También habló de esa experiencia en The Times, donde explicó cómo esa pérdida cambió su forma de afrontar la maternidad. Con el paso del tiempo aceptó que su vida seguiría otro rumbo y aseguró que nunca sintió la ausencia de una familia numerosa. “Tengo cinco ahijados, 16 sobrinas y sobrinos, y 12 sobrinos nietos, así que no hay ausencia de hijos en mi vida”, expresó.La artista también reconoció en distintas entrevistas que compaginar una carrera internacional con la crianza habría sido muy difícil, por lo que terminó enfocando su vida en la música sin dejar de disfrutar del tiempo junto a sus seres queridos.Cuando no estaba de gira, Tyler y Sullivan llevaban una vida tranquila en su finca del Algarve, en Portugal. Allí compartían su afición por el campo, los caballos y la producción de vino, además de recibir con frecuencia a familiares y amigos, un entorno que la cantante consideraba su verdadero refugio lejos de los escenarios.Solo los problemas de salud que enfrentó en los últimos meses interrumpieron una carrera que nunca quiso abandonar. (E)Publicidad