La b�squeda de alojamiento estudiantil ha entrado en su periodo de mayor actividad del a�o. Las familias y los j�venes buscan un lugar donde vivir cuando empiece el pr�ximo curso. Pero, �c�mo est�n los precios? A nivel europeo, el mercado muestra que el precio de las habitaciones ha bajado un 4,6% interanual y el de los estudios se mantiene estable. Sin embargo, algunas ciudades espa�olas no siguen esta tendencia y registran ligeros incrementos, seg�n el �ndice internacional de alquileres que publica la plataforma de alquiler para estudiantes HousingAnywhere. Pisos compartidos en Madrid, Barcelona y ValenciaEn Espa�a, alquilar una habitaci�n se consolida como la alternativa m�s viable frente a otras opciones de mayor coste. Durante el segundo trimestre del a�o, el alquiler medio de una habitaci�n amueblada en Valencia fue de 425 euros al mes, lo que supone un aumento interanual del 2,4%. En Madrid, el precio alcanz� los 600 euros, un 3,4% m�s que el a�o anterior. Por su parte, Barcelona registr� un precio medio de 650 euros, con un incremento del 8,3%.Estas cifras contrastan con los precios de los estudios, que requieren un presupuesto m�s elevado. Actualmente, alquilar un estudio cuesta una media de 1.000 euros en Valencia, 1.100 euros en Madrid y 1.265 euros en Barcelona."Ahora que los estudiantes est�n buscando su alojamiento para el nuevo curso, los datos lo dejan claro: compartir vivienda es la opci�n m�s inteligente", se�ala Antonio Intini, CEO de HousingAnywhere. "Adem�s, compartir vivienda ayuda a los estudiantes a crear una comunidad desde el primer d�a", a�ade Intini. �C�mo est�n los precios en Europa?El alquiler de habitaciones en Europa registra una bajada media del 4,6% A nivel europeo, el precio de las habitaciones cae un 4,6%, pero la tendencia difiere por ciudad.�msterdam registra los precios m�s altos, con un precio medio de 1.073 euros por una habitaci�n amueblada (+10,6% interanual). Le siguen de cerca R�terdam (873 euros) y ciudades alemanas como Colonia (815 euros), M�nich (800 euros) y Hamburgo (800 euros). En el otro extremo, los datos muestran que Budapest (380 euros) y Atenas (400 euros) se consolidan como las ciudades m�s asequibles.Las mayores ca�das en el coste de las habitaciones se han dado en Bruselas, que baja un 7,7% hasta los 600 euros, y Bolonia, que baja un 4,6% con un precio de 620 euros.El precio de los estudios se mantiene establePor su parte, alquilar un estudio en el segundo trimestre de 2026 cost� lo mismo que en 2025, pero hay variaciones por ciudad. M�nich registra los precios m�s altos con una media de 1.490 euros, seguida de Hamburgo (1.392 euros) y Par�s (1.300 euros). Como en el caso de las habitaciones, Budapest (650 euros) y Atenas (725 euros) son las opciones m�s baratas. De hecho, en Atenas el precio ha ca�do hasta un 9,4%.Roma ha visto caer el precio de sus estudios un 17,9% interanual, situ�ndose en 1.150 euros, acompa�ada de bajadas notables en Florencia (-6,3%) con un coste de 1.125 euros y Mil�n (-6%) con un coste de 1.110 euros. Al tratarse de un mercado m�s acotado y con menor volumen de oferta que el de las habitaciones, el segmento de los estudios tiende a mostrar variaciones porcentuales m�s dr�sticas de un trimestre a otro.Menor competencia en el mercado de habitacionesLos datos de HousingAnywhere revelan que la presi�n de la demanda var�a dr�sticamente seg�n el tipo de alojamiento. A pesar de que la competencia general por los estudios ha bajado respecto al a�o anterior, sigue siendo el alojamiento m�s disputado: de media, 17 inquilinos compiten por cada estudio disponible.El mercado de las habitaciones, sin embargo, presenta un escenario mucho m�s accesible. La competencia se sit�a actualmente en 6,6 estudiantes por habitaci�n. Esta ratio, que refleja el equilibrio entre la oferta y la demanda, sugiere que elegir una habitaci�n en un piso compartido sigue siendo una alternativa que facilita una b�squeda de alojamiento m�s �gil y con mayores probabilidades de �xito.La escasez de oferta y el encarecimiento del alquiler están impulsando alternativas al arrendamiento residencial tradicional. Entre estas modalidades, la vivienda compartida lidera la demanda, con un 22,4% de media, seguida del alquiler de temporada (21,8 %) y del alquiler de habitaciones (16,4 %). Así se desprende del Barómetro Anual del Mercado del Alquiler 2026 publicado esta semana y elaborado por la Federación Nacional de Asociaciones Inmobiliarias (FAI) y Sociedad Española de Alquiler Garantizado (SEAG), a partir de las operaciones realizadas por las agencias inmobiliarias en el último año.Paralelamente, y según los datos recopilados, otro cambio en el comportamiento de la demanda es el "éxodo inmobiliario". De hecho, el 76 % de las agencias afirma haber detectado un desplazamiento de los inquilinos hacia municipios periféricos o alejados de las principales capitales y estima que este fenómeno afecta, de media, a cerca del 35% de las personas que quieren alquilar.Con respecto al precio, el estudio muestra que la existencia de una brecha entre la capacidad de gasto y expectativas económicas de los inquilinos y los precios efectivos del mercado. El precio más demandado por quienes buscan alquilar se concentra entre 700 y 900 euros mensuales (35,7 %), seguido del tramo de 500 a 700 euros (31,2 %).Sin embargo, las operaciones cerradas se sitúan mayoritariamente entre 700 y 900 euros (35,5 %) y 900 y 1.100 euros (20,6 %). En cuanto al perfil de los arrendatarios, las parejas concentran el grueso de la demanda de alquiler residencial. El 66,3% de las agencias identifica a las parejas sin hijos como el perfil más frecuente entre sus operaciones, seguidas de las parejas con hijos (56,8%). En tercer lugar, aparecen las personas que alquilan de forma individual (36,6%). Los grupos de amigos (14,6%), varias familias (12,7%) y las empresas (5,5%) representan perfiles menos habituales.Asimismo, la edad media ha pasado de 31,5 años hace cinco años a 36,2 años en la actualidad, un incremento del 14,9%. Actualmente, el 61,3 % de los arrendatarios se concentra en la franja de 30 a 40 años, mientras que hace cinco años cerca del 90 % se situaba entre los 20 y los 40 años, reflejando el retraso en el acceso al alquiler por parte de la población más joven.