La mayoría tiene menos de 12 años. Escapan de violencias familiares, de abandonos y de la miseria. En el viaje hacia la frontera con EEUU se encuentran con mafias, redes de tráfico de personas, extorsión, secuestros, violaciones, deshidratación… Son niños, están solos y muchos de ellos mueren. Es una de las tragedias más terribles y, sin duda, uno de los fracasos más grandes de la supuesta civilización que hemos construido. El director Román Parrado, en un ejercicio de ficción teñido de documental, acompaña a dos de estos menores en la película Andy.PublicidadPoner rostro a las cifras de esta sobrecogedora realidad -en 2023 más de 137.000 menores no acompañados cruzaron México rumbo a EEUU y el número aumentó en 2024, según datos de la Unidad de Política Migratoria, Registro e Identidad de Personas de la Secretaría de Gobierno de México- es la misión que se impuso el cineasta, que realizó este viaje dos veces para capturar la verdad de este éxodo del horror.El equipo rodó en las localizaciones reales, acompañando a los auténticos migrantes, para volver después sobre sus pasos con los intérpretes de la ficción: la adolescente Leslie Vázquez Gómez y el pequeño Emiliano López Quintana. Ellos son Andy y Fernando, una niña de 12 años que emprende el viaje para buscar a su madre en EEUU y en el camino se encuentra con este niño de 10 años. "Me dijeron que las niñas lo pasan mucho peor", dice la protagonista a una agente, cuando les detiene una patrulla. Con una gorra y una venda sobre el pecho, quiere aparentar ser un chico y evitar así todos los peligros que le han contado que viven las mujeres."La realidad es demasiado bestia""Bajamos a ver cómo era todo y a ver si lo que habíamos escrito en el guion tenía sentido, y entonces lo documentamos. Filmamos el río Suchiate, todos los albergues… También sirvió para localizar. Nos habían hablado de un albergue muy famoso que se llama La 72, pero luego llegamos allí y no era fácil, tenían demasiado volumen de gente, no estaban súper colaborativos. Pero encontramos los albergues en los que hemos rodado. De toda la película, del resultado final, el 20% de planos que se ven son reales, del primer viaje, incluso hay secuencias que están rodadas con un año de diferencia", explica el director, autor del guion junto a Alfred Pérez Fargas y Roger Danès.PublicidadEvitando las situaciones reales más duras –"porque hay un momento en que ya la realidad te genera rechazo, es demasiado bestia"-, la película sigue los pasos de Andy y Fernando, personajes creados sobre historias que el equipo conoció en la etapa de documentación. "La historia de Andy y de Fernando no es una historia real, pero podría serlo. Lo que hicimos fue de muchas historias reales que nos habían explicado hacer una historia tipo que nos encajase. No hay ningún niño al que le haya pasado todo lo que les ha pasado a Andy o a Fernando, pero todo lo que les pasa a Andy o a Fernando le ha pasado a algún niño"."Hemos escuchado historias terroríficas. En la película, por ejemplo, no sale el Darién (100 kilómetros entre la frontera de Colombia y Panamá, reconocida como una de las rutas migratorias a pie más peligrosas del mundo), que es como el infierno más grande por el que pasan todos los migrantes que vienen de Sudamérica -dice Parrado-. Ha habido un punto en que nos hemos contenido un poco, pero yo creo que se intuye que eso está ahí de fondo".El viaje del héroeLos protagonistas de Andy son mexicanos, aunque en los últimos años la mayoría de los menores no acompañados que intentan llegar a EEUU proceden de Honduras, Guatemala, El Salvador, Venezuela y Ecuador. En Andy, la nacionalidad de los personajes vino impuesta por la prohibición de rodar con menores que no fueran del país. "Yo no quería hacer bajo ningún concepto una cosa que fuera impostada y que no fuera verdad, no quería poner a un niño mexicano a hacer de guatemalteco o a hacer de hondureño, porque no va de eso la peli. Lo que quería era tratar de la manera más fidedigna posible el fenómeno de la migración, como una denuncia, pero también porque me parece como la historia más potente y más ilustrativa en nuestros días del viaje del héroe, que ha sido la gran historia que nos han explicado siempre", dice Parrado, que vivió la transformación de sus dos jóvenes actores en el rodaje.Publicidad"Leslie y Emiliano, que son niños de clase media alta, no habían visto nunca esto y cuando llegaron, estaban horrorizados, sobre todo Leslie. Esto les ha cambiado mucho, la primera semana vieron en el río a la gente cruzando en balsas, mucha pobreza, gente durmiendo en la calle, los albergues, donde vieron a niños como ellos durmiendo en el suelo, sin nada, con la ropa sucia, pero aun así contentos y jugando. Hasta que ya se acostumbraron a todo un poco más. He visto que han crecido un montón en tres meses", explica el cineasta, que reconoce que su película no es amable para el espectador. "Es una putada que intentes hacer pelis que sean buenas, pero que hagas que la gente se sienta mal viéndolas. Pero no me sale hacer otra cosa ahora mismo, la verdad"."En realidad todos sabemos lo que pasa en Gaza, en el Estrecho y en las costas de Senegal y en Tánger Med, y todos sabemos lo que pasa en el Darién y en el desierto, en la frontera con Estados Unidos y en Siria, pero no miramos, son realidades que pasan muy lejos y decidimos no mirar. Nuestra sociedad elige mirar para otro lado".Mientras tanto, miles de niños solos intentan cruzan fronteras en todo el mundo. La ruta que se muestra en Andy, con las medidas de represión contra migrantes del gobierno de Trump, se ha cerrado, nadie intenta llegar a EEUU, sus destinos hoy son Chile, Costa Rica, incluso México.
Román Parrado muestra en 'Andy' la cruda realidad de los niños que intentan cruzar la frontera de EEUU
Rodada en localizaciones reales, la película es una ficción teñida de documental, que muestra la sobrecogedora realidad de cientos de miles de menores no acompañados que cruzan México para llegar a...










