El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, reabrió esta semana el debate sobre la conveniencia de reducir el sueldo a los trabajadores que están de baja por incapacidad temporal, como un medio de combatir el creciente problema del absentismo. Pese a la polvareda levantada por Feijóo, lo cierto es que esta propuesta dista de ser una novedad en el ámbito de la negociación colectiva. Hasta el punto de que ya pueden identificarse cuatro sectores (metal, industria alimentaria, distribución y tecnología y servicios) en cuyos convenios se incorporan desde este año -bajo condiciones bien definidas que evitan toda arbitrariedad- mecanismos para recortar de facto la remuneración a integrantes de su plantilla que se encuentren de baja, mientras se prolongue esa circunstancia.Es una tendencia que en 2026 está ganando impulso a escala de los convenios provinciales y de los propios de empresas de elevado peso en sus respectivos ámbitos, de acuerdo con las fuentes sindicales consultadas por elEconomista.es. Los representantes de los trabajadores reconocen que "cada vez hay un menor número de convenios que garantizan el 100% de los complementos salariales" para los integrantes de sus plantillas.

En el funcionamiento de los llamados "complementos salariales" es donde se encuentra la clave de todo. Dichas cláusulas se identifican con los pagos que hacen las empresas a sus empleados de baja, con el objetivo de complementar la prestación que reciben de la Seguridad Social. Esta última llega, como máximo, al 75% de la base reguladora del trabajador, en los casos de enfermedad o accidente.