OpiniónEs necesario un equilibrio entre preservar el carácter ciudadano de la API y garantizar un proceso riguroso que respete el trabajo del legislador.08.07.2026 22:01 Actualizado: 08.07.2026 22:01 La reciente elección presidencial no solo fue una de las más disputadas de las últimas décadas, sino también la más polarizada. Las controversias y los enfrentamientos políticos incluso se trasladaron a los estrados judiciales. La Constitución también ocupó un lugar central en la campaña: los anuncios de convocatoria a una asamblea constituyente fueron objeto de debate, los candidatos fijaron sus posiciones, y no faltaron las voces de académicos y políticos que interpretaron el voto como un respaldo a quien mejor pudiera preservar la obra constitucional de 1991.El escenario de confrontación parece no haber cesado. En ese contexto, la conmemoración de los 35 años de la Constitución ofrece una oportunidad para reflexionar sobre la necesidad de fortalecer el principal mecanismo ciudadano para su defensa judicial: la acción pública de inconstitucionalidad (API).Esta herramienta se creó en 1910 y permitía a cualquier ciudadano demandar las leyes ante la Corte Suprema de Justicia. La Constitución de 1991 la conservó y, al crear la Corte Constitucional, fortaleció la defensa judicial de la Constitución.Paradójicamente, hace 25 años, la Corte Constitucional, cuya misión es asegurar la supremacía e integridad de la Constitución, estableció una serie de filtros para admitir las demandas ciudadanas. Con el paso del tiempo, esos criterios se han convertido en una barrera para hacer efectivo el derecho a participar, a través de la API, en el control del poder político y han producido, en buena medida, el efecto no deseado de trasladar ese espacio a abogados.Las cifras de demandas inadmitidas, rechazadas y de demandantes que desisten de corregir sus escritos crecen, van más allá de lo previsto por la Constitución y el decreto que regula los procesos ante el tribunal.En efecto, desde 2001 la Corte determinó que, para racionalizar el debate constitucional y asegurar pronunciamientos definitivos de la Sala Plena, quien presente una API debe satisfacer las cargas mínimas de claridad, certeza, especificidad, pertinencia y suficiencia para que se admita su demanda. Basta con leerlas para advertir la dificultad que enfrenta un ciudadano común que pretenda cumplirlas.Por esto no sorprende que un ex constituyente, quien presentó uno de los proyectos para crear la Corte Constitucional, le haya solicitado, 35 años después, que declare inconstitucionales esos criterios de admisión y recupere la amplia participación ciudadana en la defensa de la Constitución.Diversos estudios, e incluso algunos magistrados, han expresado su preocupación por este debilitamiento del derecho ciudadano a defender la Constitución. Las cifras de demandas inadmitidas, rechazadas y de demandantes que desisten de corregir sus escritos crecen, no obstante la labor pedagógica de la Corte para orientarlos en la corrección de sus demandas conforme a criterios que, por cierto, van más allá de lo previsto por la Constitución y el decreto que regula los procesos ante el tribunal.Para superar este problema existen, al menos, dos alternativas. La primera consiste en que la Corte prescinda de los filtros creados por su propia jurisprudencia, de modo que baste con que el ciudadano exponga las razones por las cuales considera que una norma es inconstitucional para abrir el debate. La segunda, posiblemente más viable, consiste en flexibilizar la admisión, permitiendo que la demanda cumpla al menos uno de los criterios, siempre que, en conjunto, permitan comprender esas razones.Aunque ese camino podría incrementar la carga de trabajo de la Corte, es necesario encontrar un equilibrio entre preservar el carácter ciudadano de la API y garantizar un proceso riguroso que respete el trabajo del legislador, preserve la democracia y honre una Constitución que puso a la persona en el centro de la organización política.* Mario Alberto Cajas Sarria es Director del Centro de Derecho Constitucional de la Universidad Icesi(Lea a todos los columnistas de EL TIEMPO, aquí) Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.
A fortalecer la defensa de la Constitución
Es necesario un equilibrio entre preservar el carácter ciudadano de la API y garantizar un proceso riguroso que respete el trabajo del legislador.








