Que un supuesto gur� financiero como Amadeo Llados afirme que un t�tulo universitario es �un papel que no te asegura una puta mierda� –al fin y al cabo, dice, �no te prepara para saber generar dinero�– puede sonar a broma. Pero que Palantir lance una beca de meritocracia para captar personal en los institutos sin que �ste pise un campus es un desaf�o a la Universidad tradicional en toda regla. Porque la empresa estadounidense que proporciona software de vigilancia basado en inteligencia artificial a ej�rcitos y agencias de espionaje tiene su propia propuesta para los j�venes: �Evita las deudas. Evita el adoctrinamiento. Obt�n el t�tulo de Palantir�. En definitiva, la compa��a detr�s del controvertido manifiesto para hacer de EEUU una rep�blica tecnol�gica, vista por muchos como ariete de la revoluci�n tecnofascista en Occidente, aconseja olvidarse de la toga y el birrete.�La Universidad est� en una encrucijada muy seria�, alerta Ricard Mart�nez, profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Valencia. �Palantir es un ejemplo paradigm�tico de las multinacionales que est�n desplazando los t�tulos universitarios diciendo que la formaci�n que les vale es la que dan ellas�, insiste este experto en privacidad e IA. Y, de hecho, advierte de que la Universidad se la juega �en t�rminos de credibilidad, costes y competitividad� si da la espalda a la IA y no es capaz de surfear la ola que viene. �Rechazar la IA solo por nuestras prevenciones respecto a los estudiantes deshonestos que la usan para copiar significa renunciar a su capacitaci�n. Significa dejar atr�s a nuestro alumnado�, comenta a prop�sito de un reto mucho mayor que el que supuso hace casi una d�cada la captaci�n de talento por parte de Apple, Google o IBM al margen del circuito acad�mico cl�sico.La Selectividad acaba de dejar una imagen inquietante: la de los primeros ex�menes vigilados con detectores de radiofrecuencia para impedir que los adolescentes copien con el m�vil a trav�s de ChatGPT o con nanopinganillos inal�mbricos. �Qu� se encontrar�n estos mismos alumnos el pr�ximo curso en el siguiente nivel educativo? �Qu� est�n haciendo los campus espa�oles al margen de intentar detectar los trabajos refritos por agentes conversacionales? �Est� preparada la Universidad para sobrevivir al impacto de la IA? Con su irrupci�n, los pedagogos vislumbran una ruptura total con el modelo de ense�anza que durante siglos ha imperado en las aulas.�Nadie est� preparado�, confiesa Sen�n Barro, catedr�tico de Ciencias de la Computaci�n e IA y director cient�fico del Centro de Investigaci�n en Tecnolog�as Inteligentes de la Universidad de Santiago de Compostela. �Nadie en este momento puede decir que est� tranquilo porque se est� haciendo todo de forma ordenada y planificada con la IA. Nadie�.Para empezar, Mart�nez avisa: �Puede haber personal que est� implementando modelos de IA libres o modelos de terceros pa�ses en proyectos de investigaci�n de alt�sima sensibilidad, y que est�n quedando expuestos a ser pirateados desde fuera�. �Es triste tener que decirlo�, a�ade, �pero hay una falta muy importante de cultura de la privacidad, la seguridad y el cumplimiento normativo�.�Ni yo s� lo que deber�a hacerse�, resume Barro ante uno de los grandes problemas: el ritmo fren�tico de los cambios. �Los avances son tan r�pidos y vertiginosos que no da tiempo a asimilarlos. Nos est� desbordando la velocidad a la que estas tecnolog�as se est�n desplegando, universalizando y utilizando�. Por poner un ejemplo, cualquier gu�a que se haga sobre uso de la IA generativa –la que crea contenido a partir de nuestras indicaciones– quedar� desactualizada en unos meses. �Las personas vamos a un ritmo que no es al que van las m�quinas�. Ni hablemos entonces de los tiempos universitarios.Para saber m�sY ello a pesar de que la Universidad, en su opini�n, es uno de los �mbitos donde la penetraci�n de la IA ha sido �explosiva�. Precisamente porque los �ltimos avances impactan de lleno en el trabajo cognitivo. Esto es, en todo lo que tiene que ver con el d�a a d�a de profesores, investigadores y alumnos. �Somos una instituci�n del conocimiento, que es donde justamente la IA est� hoy desarrollando todas sus capacidades. En la Universidad, como en ning�n otro �mbito, un mal uso puede tener consecuencias nefastas�, agrega Barro.Aqu� viene el segundo gran problema que amenaza a los campus: �Lo preocupante es que no somos capaces de anticipar cu�l va a ser el trabajo que tendr�n que desarrollar los j�venes en los distintos sectores de actividad�.Coincide con Barro el responsable de la comisi�n sectorial sobre digitalizaci�n de la Conferencia de Rectores y Rectoras de las Universidades Espa�olas (CRUE). �Las universidades estamos preparadas para la IA porque, si no, �qui�n lo estar�a?�, se pregunta Jos� Capilla. No obstante, el tambi�n rector de la Universidad Polit�cnica de Valencia no esconde la inquietud que recorre los campus: �Estamos preocupados porque todav�a no hay respuesta a qu� y c�mo tenemos que ense�ar a partir de ahora�.Nuria Oliver mete a�n m�s el dedo en la llaga. La doctora en IA por el Instituto Tecnol�gico de Massachusetts (MIT) y directora de la Fundaci�n ELLIS considera que �la inteligencia artificial ha sacado a la superficie una realidad latente desde hace d�cadas: el modelo educativo sigue siendo el de una sociedad de la segunda Revoluci�n Industrial, cuando estamos ya en la cuarta�.En medio de la confusi�n, encontramos un caso pr�ctico de adecuaci�n al contexto. La Polit�cnica de Valencia acaba de lanzar un chatbot capaz de asesorar y orientar directamente a los alumnos y sus familias. Por supuesto, no es el �nico ejemplo de aprovechamiento de la IA. Otros centros espa�oles han comenzado a trabajar con herramientas que predicen el abandono temprano de sus estudiantes y permiten actuar de manera preventiva. Por no mencionar el uso de avatares de profesores que imparten formaci�n online y est�n disponibles para tutor�as 24/7.Lo que ha tra�do la irrupci�n de la IA es el cuestionamiento de un modelo que ya de por s� estaba en entredicho, en la medida en que �ha acelerado y amplificado la necesidad de acometer una modernizaci�n del sistema�. Seg�n Oliver, esta tecnolog�a �obliga a actualizar qu� se ense�a, c�mo se ense�a y c�mo se eval�a�.Ricard G�mez, vicegerente de Talento, Transformaci�n y Organizaci�n de la UOC, incide en esta crisis existencial que ya sufr�a la universidad. �Antes de la imprenta, el conocimiento lo ten�an unos cuantos monjes. Con la imprenta, el conocimiento se generaliz�. Ahora el cambio es m�s profundo, porque el conocimiento est� en manos de cualquiera que tenga un m�vil, aunque no sepa ni escribir�, razona."El mon�logo de 75 minutos tiene la misma ventaja competitiva que un fax"El saber ha dejado de ser patrimonio exclusivo de la Universidad. Expresado con otras palabras: si antes el alumno se matriculaba en una universidad para adquirir conocimiento, ahora es el propio estudiante el que entra en el aula con un dispositivo electr�nico en sus manos que le da acceso instant�neo a ese conocimiento. Antes de que el profesor empiece a hablar. Esta �alteraci�n de las reglas del juego�, en palabras del responsable de la universidad online catalana, tiene un antecedente no tan lejano que explica d�nde estamos hoy: �La gente dej� de ir a clase con la pandemia, pero sigui� aprendiendo�.�D�nde queda entonces el papel de la Universidad cuando muchos se�alan a YouTube como la mayor plataforma mundial de formaci�n? G�mez lo tiene claro: la instituci�n universitaria conserva a�n �la acreditaci�n del aprendizaje� frente a los tutoriales. El valor del t�tulo explica, a su vez, las campa�as de desprestigio desde diferentes sectores.Lo que no puede obviarse es que �la clase magistral universitaria est� en crisis terminal�, reconocen los pedagogos. El catedr�tico de Econom�a Aplicada Andr�s Pedre�o, ex rector de la Universidad de Alicante y fundador de 1MillionBot, lo escrib�a recientemente en un art�culo titulado La universidad ante la IA ag�ntica: despertar o morir para siempre. Para entendernos: �El mon�logo de 75 minutos tiene la misma ventaja competitiva que un fax�.Es por eso que todos los expertos ven al mismo tiempo una oportunidad en la IA. �El modelo de una educaci�n unidireccional, de uno a muchos, donde luego hay una evaluaci�n basada en un documento escrito, se ve cuestionado por la IA generativa. Esta tecnolog�a permite personalizar la educaci�n y ajustarla a las necesidades del alumno para que aprenda a su ritmo�, indica Nuria Oliver. Para ella, el rol del profesor tal y como lo entendemos est� en peligro.�La tecnolog�a nos puede ayudar a aprender m�s, mejor y m�s r�pido�, subraya el cient�fico de la Universidad de Santiago. �Pero para eso no sirve el voluntarismo o las ocurrencias de cada uno, sino que se requiere planificar procesos, invertir dinero y formar al profesorado�.El vicegerente de la UOC, por su parte, habla por ello de un �reto de cambio cultural� y no tanto tecnol�gico, �de entender c�mo las personas usan la tecnolog�a y de formarlas para que lo hagan de una manera adecuada�. Y aqu� es cuando llegamos al controvertido asunto del plagio y las trampas en los ex�menes.En primer lugar, una idea que apunta Barro: �Pensar que prohibiendo se evitar� el problema es de una ingenuidad absoluta. Las posibilidades de acceso a estas herramientas en tu casa, en la biblioteca o en cualquier lugar son infinitas�.Aunque sobre el papel la pelea contra la IA no deber�a estar ah�, la realidad es que las universidades se est�n centrando en erradicar las pr�cticas fraudulentas en los controles. Los profesores ya han visto de todo entre el alumnado: los hay que copian con el m�vil, que piden las respuestas de las pruebas a ChatGPT o que hasta se presentan en el aula con auriculares ocultos entre la melena. De momento, el rector de la Polit�cnica y representante de la CRUE muestra el camino por d�nde puede ir el futuro. Spoiler: el aula puede acabar pareci�ndose al hall de un aeropuerto.�Empezamos hace a�os con detectores barredores de frecuencias, porque los inhibidores no son legales. Ahora ya estamos buscando m�todos m�s seguros. Se est� planteando la opci�n de instalar arcos de detecci�n de metales y semiconductores en las aulas de examen para garantizar que no se introducen dispositivos electr�nicos�, asegura Capilla. Los detectores de frecuencias, por ejemplo, no est�n exentos de problemas, pues detectan aquello que se emite y no lo que se recibe, al tiempo que pueden dar lugar a confusiones con los m�viles de los propios docentes si no est�n apagados."Puede amplificar la capacidad de aprendizaje... o provocar atrofia cognitiva"Al tratarse de un campus virtual, la UOC es un caso particular. Sus alumnos realizan los ex�menes desde casa, con su ordenador. �C�mo se vigila entonces que no se hacen trampas? Su vicegerente desvela que la instituci�n trabaja con aplicaciones de proctoring o supervisi�n remota capaces de espiar la actividad del estudiante. Mientras una c�mara graba lo que hace en pantalla, un segundo dispositivo recoge lo que sucede a su alrededor: si durante el examen hay m�s personas en la habitaci�n, si busca con el m�vil...�Es una segunda c�mara sin IA que te est� mirando, capaz de detectar patrones de comportamiento inadecuados. Esto queda registrado y posteriormente se puede usar como evidencia en caso de que haya que abrir un expediente o suspender al alumno�, explica el responsable de la UOC.En paralelo, el modelo pedag�gico est� siendo sometido a revisi�n. No es s�lo el examen, sino c�mo se examina en el nuevo escenario de la IA. De nada sirve una evaluaci�n basada en un trabajo escrito si el alumno ha podido hacerlo con ChatGPT o similares. Basta recordar que hasta se la colaron a Harvard. Cuando apareci� la primera versi�n, una de sus estudiantes demostr� que los profesores no s�lo no se percataron de la huella de la IA en sus trabajos, sino que los calificaron positivamente.Cada vez son m�s los docentes que recurren a programas antiplagio como Pangram, GPTZero, Turnitin, Copyleaks, Humalingo u Originality AI, por lo que estos se pueden encontrar ante una situaci�n absurda, como se�ala Oliver. �Recibir tareas hechas con IA que luego son evaluadas por otra IA. Lo que sale de ah� es un t�tulo que han logrado las inteligencias artificiales y no los humanos�, certifica.La IA, insisten los expertos, no puede ni debe servir para convertir al profesor en polic�a. De ah� que, como confirma Ricard G�mez, la otra gran revoluci�n est� –o deber�a estar– en la manera en que se califica al alumnado. Los tradicionales ex�menes en papel est�n dejando paso a debates y exposiciones orales. Adem�s, �en lugar de preguntar por aspectos memor�sticos, se trata de involucrar al alumno para que use la IA al tiempo que es capaz de criticar lo que la IA le entrega�. Nuria Oliver anima a �despriorizar el resultado para enfocarnos m�s en valorar el proceso�, que es donde nos equivocamos y, por tanto, aprendemos.En esta l�nea, la Polit�cnica est� desarrollando agentes de IA socr�ticos: sistemas conversacionales que gu�an el aprendizaje como lo har�a el fil�sofo griego. Una IA que no da respuestas, sino que traslada preguntas. �Por qu�? Porque �ayuda al estudiante a desarrollar el juicio cr�tico, que es probablemente una de las competencias que ser� m�s importante en el mundo que viene�, destaca Capilla.Conviene recordar que otro de los riesgos asociados al uso indiscriminado de la IA es lo que Barro llama �delegaci�n cognitiva�, que no es otra cosa que confiar en exceso en la IA y dejar en sus manos todo tipo de tareas. Un peligro �no por una cuesti�n �tica, sino de madurez y de desarrollo cognitivo, que es cr�tico en los j�venes�, enfatiza. Hay competencias o habilidades que �se corre el riesgo de no adquirir por un uso intensivo y acr�tico de las herramientas de IA�.Lo de no manejarse con un mapa con tanto GPS puede quedar en simple an�cdota ante la idiotizaci�n social que se avecina y contra la que ya claman los expertos. G�mez, por ejemplo: �La IA puede ser un amplificador de la capacidad de aprendizaje del estudiante o puede ser una herramienta que provoque atrofia cognitiva�.�Quien debe temer m�s por su empleo es un abogado, no un fontanero�, advierte Capilla. Por primera vez en la Historia son los denominados white-collar workers –los trabajadores de cuello blanco de las oficinas, en contraste con el cuello azul de los obreros– los que ven amenazados sus puestos de trabajo.Ricard Mart�nez lo ve con sus alumnos de Derecho. Para qu� querr� contratar un bufete a un joven abogado si con un clic puede tener el borrador de una demanda, se pregunta. �Si no los preparamos para convertir una buena demanda en una demanda brillante, no ejercer�n de abogados�, reconoce. Y eso pasa por entrenar a los futuros abogados para describir bien un caso y por sacar el m�ximo rendimiento a la IA.Hay otro lado oscuro de la IA, que no es otro que su impacto en el empleo juvenil. Siguiendo con el ejemplo del abogado, cuando �ste aterriza en el bufete suele dedicarse a tareas b�sicas y hasta cierto punto tediosas para un profesional experimentado, como la b�squeda de jurisprudencia, la redacci�n de contratos... Nada que no pueda hacer la IA, en realidad. Y un desastre. Un estudio de la Universidad de Stanford cifr� en un 13% la ca�da del empleo entre los trabajadores de 22 a 25 a�os entre los a�os 2022 y 2025.Barro habla de una �rotura de la cadena de maduraci�n profesional�. �La idea de que se aprende mientras se trabaja se rompe. Y si eso pasa, estamos fastidiados�, lamenta. Oliver lo plantea de otra manera: �Si se eliminan los puestos de entrada con la excusa de la IA nos estamos cargando la pr�xima generaci�n de profesionales�. �C�mo y d�nde se formar�n? �sa es la gran pregunta.