Actualizado Mi�rcoles,
julio
22:40Se dan golpes. Protagonizan patadas voladoras. Saltan para aplastar al oponente. Maniobras para da�ar las articulaciones del rival. Pero en el pressing catch o la lucha libre no todo parece lo que realmente es. En la pol�tica tambi�n pasa. Y en el Gobierno espa�ol tambi�n ven en cierta manera as� la relaci�n con la Administraci�n de Donald Trump. Y por eso la meten en la nevera. El presidente de EEUU firm� este mi�rcoles una nueva amenaza contra Espa�a, insistiendo en cortar "de inmediato" las relaciones comerciales con nuestro pa�s. Palabras muy duras. "Espa�a es un caso perdido. Ya no queremos hacer ning�n negocio comercial con Espa�a. Son mala gente". S�lo horas despu�s levant� un poco el pie del acelerador. Insisti� en que nuestro pa�s "se port� muy mal" por no haberle respaldado en su ofensiva contra Ir�n. Pero se qued� ah�. "Es Trump en estado puro", observa un miembro del Gobierno. Entre medias de los dos Trump, Pedro S�nchez y el presidente de EEUU conversaron brevemente mientras esperan a hacerse una foto de familia. Hablaron de f�tbol y golf. "Trump es aficionado, yo no lo practico tanto", dijo S�nchez en su comparecencia. �leo sobre lienzo de la relaci�n.En La Moncloa no pillaron por sorpresa las cr�ticas de Trump. Las esperaban. Pero no les sobresaltan. Como tampoco lo hizo que el martes atacara a otros pa�ses europeos, pero no a Espa�a. En el plenario de la cumbre de la OTAN, fuentes diplom�ticas apuntan que no hubo censura a nuestro pa�s ante el resto de mandatarios. "Lo previsible. Las barbaridades fuera y dentro nada de nada, ning�n reproche hacia nadie", se�alan fuentes de la delegaci�n espa�ola. Pressing catch para el Gobierno espa�ol. Puesta en escena, de momento sin magulladuras. Fuentes econ�micas del Ejecutivo explican que pese a los �rdagos de Trump no han detectado consecuencias econ�micas ni merma de la inversi�n en Espa�a en estos a�os.Pero la espada de Damocles del gasto militar y el hecho de que Trump deje de amagar y rompa la cuerda en cualquier momento es algo que revolotea sobre La Moncloa. S�nchez lleg� a Ankara con la estrategia de presentar los datos de inversi�n y gasto militar como escudo y aval ante las cr�ticas. Llevar el debate al terreno de las cifras y no al de las opiniones. Algo que no vale al presidente estadounidense, que demanda que los pa�ses europeos gasten m�s, ni tampoco a Mark Rutte, secretario general de la Alianza, que guard� silencio y no defendi� a Espa�a de las cr�ticas del mandatario de EEUU. S� le ech� un cable el canciller alem�n, Friedrich Merz, que dijo en rueda de prensa que Trump aprob� las explicaciones de S�nchez sobre los esfuerzos que efect�a nuestro pa�s para cumplir con los objetivos de gasto en materia de Defensa. "S�nchez volvi� a explicar que el Gobierno espa�ol est� realizando ahora realmente un enorme esfuerzo para alcanzar los objetivos acordados en La Haya y eso tambi�n fue recibido con una gran aprobaci�n por parte del presidente Trump"."No vamos a darle la importancia que otros quisieran", es la consigna que hay en el Gobierno sobre Trump y sus acometidas. La estrategia es evitar el choque, no subir la tensi�n. "Cuando uno se aleja un poco de estas declaraciones, lo que ve es que las relaciones son en lo social, cultural y econ�mico muy positivas", expuso S�nchez ante los periodistas. Una muestra de la normalidad que transita en el d�a a d�a es que est� previsto que despu�s del verano llegue a la base naval de Rota el sexto buque destructor de EEUU, donde antes hab�a cuatro.A S�nchez le va bien la confrontaci�n con Trump, porque se ha trabajado el rol de l�der internacional ant�tesis del estadounidense. Y es algo que le reporta respaldo y movilizaci�n en la izquierda. Pero una vez que los datos certifican un importante aumento del gasto militar en los �ltimos a�os -ha crecido en m�s de 24.000 millones anuales desde 2019-, quieren aterrizar ah� el marco y no en la dial�ctica. Por m�s que en una campa�a electoral como la que se producir� en los pr�ximos meses, o como palanca para azuzar a los suyos, el l�der socialista siga apelando a Trump y otros l�deres como Milei o Abascal como el enemigo a batir."Hay que conocer a Trump. La gente le conoce. Una cosa es el discurso p�blico y otra... Hay que conocer a las personas y en el contexto en el que dicen las cosas". Fuentes diplom�ticas exponen que en la reuni�n a puerta cerrada de los l�deres de la OTAN no verbaliz� ninguna cr�tica a Espa�a ni a ning�n socio. "Love, love, love", resumen desde la delegaci�n espa�ola. En contraposici�n apuntan que hubo pa�ses como Letonia o Turqu�a que agradecieron el despliegue espa�ol en sus territorios."La vida va por otro lado de lo que se quiere decir". Porque la patada voladora da la sensaci�n de que golpea, pero, en realidad, no llega a impactar. Algo que, en todo caso, no resta gravedad al choque que existe entre la Casa Blanca y La Moncloa, donde las consecuencias de que prenda s�lo una mecha pueden ser dr�sticas.De momento, el hecho de volver a poner a Espa�a en la picota motiv� que la Comisi�n Europea saliera en defensa de uno de los Estados miembros de la UE, aunque manteni�ndose en su discurso habitual. "La Comisi�n siempre velar� por que los intereses de la Uni�n Europea y de todos sus Estados miembros est�n plenamente protegidos. Seguiremos defendiendo un comercio transatl�ntico estable, predecible y mutuamente beneficioso en beneficio de todos". Un argumento �ste, al que se acoge tambi�n Espa�a: no se puede actuar contra un Estado porque la pol�tica econ�mica la dirige Bruselas.En La Moncloa se transitan los envites de Trump con "paciencia" y "normalidad". Pero tampoco gusta que ponga a nuestro pa�s permanentemente en el foco, queriendo dar una mala imagen o present�ndonos como unos vasallos de EEUU, una imagen que trasladan partidos como Podemos. "Que arrastramos los pies ser� para quien quiera cre�rselo. A ver qu� pasa en noviembre y qui�n arrastra los pies", lanzan en alusi�n a las elecciones de medio mandato que se celebran en EEUU y que son un term�metro para saber la direcci�n pol�tica que puede emprender el pa�s y donde est�n a la expectativa de que respaldo consigue el actual mandatario. Ocurre que S�nchez tambi�n enfrentar� en 2027 unas elecciones generales donde, al menos hasta ahora, las encuestas no le son propicias.












