Actualizado a las 21:37h.

Donald Trump protagonizó en Ankara una de las situaciones más sorprendentes de las muchas que se le conocen. El presidente de Estados Unidos empezó la jornada con críticas vitriólicas contra los aliados europeos, a los que acusaba de no haberle ayudado en sus operaciones militares ... contra Irán. Además, reavivó la reivindicación de la soberanía de la isla danesa de Groenlandia, lo que parecía anticipar que podría arruinar la sesión plenaria en la cumbre de la OTAN. Sin embargo, el estadounidense salió de la reunión proclamando que todo el mundo era magnífico, que había «muchísimo amor en la sala» y que los aliados habían expresado «una grandísima unidad».

Irán

Estados Unidos

Donald Trump