Anna BujAnkara. Enviada especial 07/07/2026 15:48 Actualizado a 07/07/2026 16:20 Pese a que los aliados han puesto todo de su parte para mostrar unidad en la cumbre de la OTAN y evitar una reprimenda de Washington, el presidente estadounidense, Donald Trump, no ha olvidado su rencor con la Alianza Atlántica. Solo aterrizar en Ankara, donde esta tarde arranca la primera sesión de la 36ª cumbre de la organización militar, el presidene ha reiterado que está “muy decepcionado” con los aliados por no haberle seguido en su ofensiva contra Irán y ha asegurado que si ha acudido presencialmente a la reunión ha sido solamente por su amistad con el mandatario turco, Recep T. Erdogan.“Me decepcionó mucho la OTAN y, sinceramente, si no se hubiera celebrado en Turquía, donde mi amigo es, por cierto, un líder muy firme, es posible que no hubiera asistido. Sentí que tenía que asistir porque, ya sabes, sé que él se ha volcado por completo”, ha indicado Trump en el palacio presidencial de Ankara junto a Erdogan, que ha realizado un gran despliegue —incluso le ha venido a acoger al aeropuerto, algo nada habitual— para agasajar al magnate. En sus críticas a los aliados de la OTAN, Trump se ha mostrado especialmente duro con Francia, Italia o Alemania, manifestando que no entiende por qué Estados Unidos debería invertir tanto en la Alianza Atlántica si luego el resto de países no acuden en su ayuda. Sin embargo, se ha mostrado más conciliador con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, quien hasta hace poco era su mejor aliada en el continente y ha asegurado que “buena persona” solo un día después de burlarse de ella en sus redes sociales. El magnate publicó el martes una imagen diciendo que necesitaba una “orden de alejamiento” después de haber sostenido que en la cumbre del G-7 le suplicó hacerse fotos con él. “Creo que es una buena persona, hemos tenido una buena semana. La relación se volvió un poco mala porque rechazó ayudarnos”, ha explicado, refiriéndose a la negativa italiana de prestar apoyo a Estados Unidos en su operación contra Irán. Lee tambiénPor si no fuera poco, Trump ha vuelto a la carga con hacerse con Groenlandia, pese a que diciendo que no debería pertenecer a Dinamarca sino a Estados Unidos porque Copenhague “no gasta dinero realmente en ayudar” a la isla ártica y está “rodeada de barchos chinos y rusos”. Sus pretensiones parecían controladas en los últimos meses tras una intervención del secretario general de la Alianza, Mark Rutte, pero ahora el presidente ha recuperado el tema reconociendo que este asunto afectaría a su relación con la OTAN.Corresponsal en Bruselas. Antes, al frente de la corresponsalía en Italia y el Vaticano de La Vanguardia y RAC1 (2018-2024). Es autora de ‘Laboratori Itàlia’ (Pòrtic, 2024).