Alianza Atl�nticaEl presidente de EEUU ha llegado a apuntar que s�lo acudir� a la cita de Ankara por "respeto a Erdogan", y tanto �l mismo como su Administraci�n ya se han encargado de adelantar que la cita ser� muy tensaManifestantes sostienen pancartas en Estambul el s�bado, contra la cumbre de la OTAN de ma�ana y pasado en Ankara.APDaniel Via�aCorresponsal BruselasActualizado Lunes,

julio

00:11"Decepcionado", pidiendo "lealtad" a los "terribles" aliados europeos y apuntando que s�lo va a la cumbre de la Organizaci�n del Tratado del Atl�ntico Norte (OTAN) por "respeto a Recep Tayyip Erdogan". As� es como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegar� a la reuni�n de la Alianza que este martes y mi�rcoles tendr� lugar en Ankara (Turqu�a), y que tanto �l mismo como su Administraci�n se hayan encargado de dejar muy clara esta situaci�n no hace presagiar nada bueno. Y si a ello se suma que no pocos l�deres de la UE han respondido de una u otra manera a las cr�ticas del magnate, el enfrentamiento se antoja muy probable.Trump, es evidente, sigue molesto con los pa�ses que no le han ayudado en su campa�a en Ir�n. En la que �l mismo provoc� y que queda totalmente fuera de la actividad de la OTAN. Con la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, con el canciller alem�n, Friedrich Merz, y tambi�n con el presidente del Gobierno de Espa�a, Pedro S�nchez. "Tanto por las cuestiones relacionadas con el acceso a las bases y los sobrevuelos que vimos durante la operaci�n Epic Fury, como por su falta de voluntad para demostrar una senda cre�ble y seria hacia el objetivo del 5% del PIB en Defensa", apunt� la semana pasada de manera directa el embajador de EEUU ante la OTAN, Matthew Whitaker, en el caso concreto de Espa�a.S�nchez, un choque que da votosS�nchez todav�a no ha dicho nada, pero es de sobra conocido que su Gobierno considera que cualquier enfrentamiento con Trump le da votos. Que es algo que pol�ticamente le va bien, ya sea neg�ndose a elevar el gasto militar m�s all� del 2,1% actual o evitando que EEUU use las bases de Mor�n y Rota de manera directa para la guerra. Y aunque es dif�cil que se repita una situaci�n tan tensa e incluso hist�rica como la del a�o pasado en La Haya, con estos dos l�deres casi cualquier cosa es posible.Meloni, por su parte, ha respondido a los intentos de humillaci�n de Trump, que asegur� que la primera ministra le hab�a pedido una fotograf�a juntos. "Ni Italia ni yo nos humillamos", ella. La relaci�n entre ambos despu�s de que la responsable italiana tampoco le cediese las bases para la campa�a de Ir�n est� muy deteriorada.Y Merz tambi�n ha adelantado que Europa acudir� a la cita con "total confianza". "Y les decimos a los estadounidenses: 'Vosotros depend�is de nosotros. Nosotros dependemos de vosotros'. Juntos somos capaces de defendernos", se�al� la semana pasada.Los malabarismos de RutteEl secretario general de la OTAN, Mark Rutte, va a tener por lo tanto mucho trabajo y muy dif�cil. Tendr� que hacer aut�nticos malabarismos para contentar a Trump sin humillar a Europa. En los �ltimos meses ha dejado de sonar en Bruselas la posibilidad de que EEUU abandone la Alianza, pero eso no quiere decir que este temor haya desaparecido. Es lo que m�s obsesiona al ex primer ministro de Pa�ses Bajos. Por eso insiste tanto en el gasto. Y por eso el mes pasado present� en la Casa Blanca The Trump Trillion (El bill�n de Trump), en referencia a toda la inversi�n acumulada por Europa y Canad� desde 2017, esto es, desde que lleg� a la presidencia por primera vez.El magnate hizo ver que no le impresion� demasiado, pero Rutte no desfallecer� y volver� a adularle en Ankara. La necesidad de alcanzar el 5% estar� entre los mensajes clave, y hay un �ltimo elemento que corre el riesgo de quedar enterrado entre tantos reproches cruzados y agasajos: la situaci�n de la industria militar europea y su incapacidad de abastecer a los pa�ses al ritmo que lo precisan. Es una cuesti�n vital, que se lleva tiempo tratando tanto en la OTAN como en la UE pero que no acaba de despegar. La teor�a, cuando comenz� el rearme, era que los ingentes esfuerzos presupuestarios de los europeos revirtiesen de manera positiva sobre la econom�a de la UE, que el gasto militar fuese un vector de crecimiento y de avance tecnol�gico, y que todo ello se combinase con una menor dependencia de Estados Unidos. Pero lo cierto es que nada de eso ha ocurrido y no parece que vaya a suceder de manera inmediata.