El martes y miércoles, reunión Cumbre de los países de la OTAN (la alianza militar occidental) en Ankara. La prensa europea plantea la perspectiva de nuevos enfrentamientos, especialmente tras el choque personal entre el presidente estadounidense Donald Trump y la primera ministra italiana Giorgia Meloni. Trump aclaró que concurrirá solo en homenaje al líder turco Recep Tayyip Erdoğan.Hace unas semanas, Trump dijo que Meloni le había implorado que se tomara una foto con ella. La italiana respondió que era mentira, y el cortocircuito dura hasta hoy. Sobre todo porque, este lunes Trump publicó en redes sociales una foto con Meloni en el G7 de Évian, en la que ella lo mirá embelesadamente. El posteo va junto al mensaje: "Se necesita una orden restricción"."Las declaraciones de Donald Trump hablan por sí solas. Desde el principio dijimos que no responderíamos a declaraciones de este tipo, así que seguimos adelante", afirmó este lunes el ministro de Relaciones Exteriores de Italia, Antonio Tajani.La razón de fondo es el dineroTrump reclama, con sus modos tan particulares, que los europeos paguen más, mucho más, por la defensa europea, que es la clave que hizo nacer a la OTAN en 1949. El presidente sostiene, desde hace tiempo y cada vez más impaciente, que EE.UU. ha pagado miles de millones de dólares para garantizar la defensa europea. No está dispuesto a seguir ese camino.La mayoría de los 27 países europeos dedican el 2,7 % anual de sus recursos para pagar armas y despliegues defensivos de la alianza atlántica. En los últimos años, Trump apretó las clavijas aún más: las armas ahora se compran exclusivamente en Estados Unidos, pero los fondos son insuficientes.El conflicto se agravaLa guerra de EE.UU. e Israel contra Irán ha agravado al máximo el conflicto. El presidente Trump protesta contra sus aliados: dice que no lo han apoyado en este conflicto, lo cual es cierto, aunque Trump olvida que él no avisó de esta guerra a sus aliados europeos.Las discrepancias, hasta ahora, no tienen remedio. El secretario de la OTAN, el ex primer ministro holandés Mark Rutte, es el primer crítico, en apoyo a Trump.Si esto sigue así, el conflicto florece, sobre todo con los países europeos que más aportan en la OTAN: Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia y Polonia. Muchos observadores sostienen que tira aire de divorcio entre estadounidenses y europeos, con Estados Unidos amenazando con marcharse con sus petates, que incluyen las armas atómicas que apuntan a Rusia. "Hablemos", responden los europeos.Para los europeos, el dilema es complacer a Trump o afrontar la amenaza militar representada por Rusia. Donald Trump dice que no hay otra alternativa que afrontar el problema. Pero destruir la ruptura histórica de Occidente parece un precio exorbitante. Y Rusia, que hace más de cuatro años libra una batalla contra Ucrania, apoyada por la OTAN, puede llegar a la conclusión de que no se puede confiar en Washington, como señala el New York Times.