El Gobierno ha salido al paso de la polémica generada por DMOCRACIA, la colección de ropa publicitada con influencers, y ha aclarado que el presupuesto máximo de la campaña se sitúa en 386.000 euros. Una cifra que, según la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, está por debajo del coste medio de las acciones institucionales del Ejecutivo. DMOCRACIA es una campaña de comunicación del Gobierno dentro del programa España en Libertad. 50 años, impulsado para conmemorar los 50 años de la muerte de Franco y de la actual etapa democrática. El Gobierno especifica que la acción está dirigida sobre todo al público joven a través de los códigos de la moda y las redes sociales.Los costes de producción han sido de 185.215 euros, mientras que el presupuesto máximo previsto para la difusión en redes sociales asciende a 193.900 euros, una cantidad que todavía no se ha ejecutado por completo. Según el desglose facilitado a Efe por la Secretaría de Estado, la producción de las prendas costó 112.783 euros; las sesiones fotográficas, 59.680 euros; el diseño y la asesoría, 10.000 euros; y los gastos de almacén, envío y tarjetas, 2.752 euros.La estrategia se ha basado en la participación de 32 jóvenes creadores de contenido digital para impulsar la viralización de esta colección cápsula. Entre los rostros que han participado figuran influencers como Marina Rivers o Sara Fructuoso, dentro de una estrategia pensada para conectar con la generación Z. Desde Moncloa defienden que "intentar llegar a este público a través de medios tradicionales no tendría sentido" y sostienen que, en DMOCRACIA, "el medio es el mensaje". Además, el Gobierno ha precisado que no se ha destinado dinero a pagos publicitarios en plataformas como Meta o TikTok.Según los datos de la web del programa, la campaña ha llegado a tener más de 4,2 millones de visualizaciones en tres semanas solo en las redes sociales de @50enlibertad. El alcance ha sido de más de 600.000 personas, más del 75% de ellas menores de 35 años.Una colección que no está a la ventaLa campaña simula una marca juvenil de ropa urbana, pero el Ejecutivo insiste en que DMOCRACIA no es una firma comercial ni una marca de ropa real. En cambio, es solo una acción de comunicación dirigida especialmente al público joven a través de los códigos de la moda y las redes sociales. La colección ha sido creada con el asesoramiento del artista y diseñador Bnomio.Las prendas no estarán a la venta y solo se ha confeccionado una edición limitada para la grabación de los anuncios y para su uso en actos y eventos vinculados al programa España en Libertad, la iniciativa impulsada por el Gobierno para conmemorar medio siglo de la muerte de Franco y poner en valor los avances democráticos. El Ejecutivo justifica la elección de la moda como vehículo de comunicación al considerar que, como la música, los videojuegos, las series o el cine, es uno de los lenguajes que la población joven entiende de forma más directa. Según esta explicación, la intención no es frivolizar con la democracia, sino abrir un debate sobre los valores democráticos en la vida cotidiana.Uno de los puntos que más críticas ha generado ha sido la sesión fotográfica realizada en el Congreso, en la que los creadores de contenido posaron con las prendas de la campaña. La Secretaría de Estado ha subrayado que la acción contó con autorización de la Mesa del Congreso y que se desarrolló con "total respeto" a la institución.El mensaje que se quería trasladar, según Memoria Democrática, era que los jóvenes de una nueva generación entran "con sus códigos" de vestimenta propios "en el lugar que les representa". Desde el Ejecutivo defienden que la campaña busca acercar los valores democráticos a los jóvenes mediante formatos y canales alejados de la publicidad institucional tradicional.
El Gobierno matiza que la marca de ropa DMOCRACIA es ficticia y que la campaña con 'influencers' solo ha costado 380.000 euros
El Ejecutivo asegura que la cifra está por debajo del coste medio de sus campañas institucionales.










