Conducir bajo los efectos del alcohol sigue siendo una de las principales causas de accidentes de tráfico. Por ello, los fabricantes de automóviles llevan años incorporando tecnologías destinadas a reducir los riesgos al volante, desde asistentes de conducción hasta sistemas capaces de detectar situaciones de peligro antes de que se produzcan.PublicidadA partir del 7 de julio de 2026, todos los coches nuevos que se matriculen en España deberán estar preparados para incorporar un dispositivo que impida arrancar el motor si el conductor supera la tasa de alcohol permitida. Se trata de una obligación técnica que abre la puerta a la implantación generalizada del conocido como Alcolock, un sistema diseñado para reforzar la seguridad vial y prevenir accidentes relacionados con el consumo de alcohol.El 29 de mayo se actualizó el BOE para que la Orden PJC/528/2026 incorpore esta interfaz entre los elementos contemplados para los procesos de homologación nacional. Dentro de esta medida se incluyen los vehículos fabricados en series cortas y los casos de homologación individual.Aunque parezca una medida nueva, la realidad es que este proceso comenzó en julio de 2022, cuando se impuso esta obligación a los vehículos de nueva homologación. Ahora, la novedad radica en que la norma se ha ampliado a todos los coches nuevos matriculados en España, sin tener en cuenta cuándo fueron homologados originalmente.Qué es el AlcolockEl Alcolock es un sistema diseñado para impedir que un vehículo arranque si el conductor ha consumido más alcohol del permitido. Para ello, funciona junto a un alcoholímetro en el que el usuario debe soplar antes de poner en marcha el coche. Si el resultado supera el límite establecido o no se realiza la prueba, el motor permanece bloqueado. El nombre de este aparato surge de las palabras Alcohol e Interlock, que significa bloqueo.PublicidadDesde el 7 de julio de 2026, los coches nuevos matriculados en España no tendrán que incorporar este dispositivo de serie. Lo que será obligatorio es que salgan de fábrica preparados para instalarlo en el futuro, gracias a una interfaz integrada en el sistema eléctrico y electrónico del vehículo. De este modo, si en algún momento es necesario colocar un Alcolock, podrá hacerse de forma sencilla y sin realizar modificaciones importantes en el coche.Cómo funcionaráEste dispositivo será capaz de analizar el aire espirado por el conductor, como lo hacen los controles de los agentes de tráfico, para evitar que los conductores circulen bajo los efectos del alcohol. Este sistema ya está en vigor en otros países y permite realizar un análisis muy rápido. La preinstalación, que es lo obligatorio, consistirá en un conector electrónico y un cableado especial ocultos dentro del sistema eléctrico del vehículo para que el conductor no pueda verlos a simple vista.PublicidadLa Dirección General de Tráfico (DGT) advierte que, para evitar que los conductores intenten falsear los resultados, el sistema contará con sensores avanzados, como reconocimiento de huellas dactilares, reconocimiento de pupila, detección facial y fotografías digitales que quedarán almacenadas en la memoria del dispositivo.El funcionamiento es muy sencillo, ya que el conductor deberá soplar en el aparato y, en un intervalo de entre 5 y 25 segundos, se indicará cuál es la tasa de alcohol detectada. En caso de superar el límite legal, el sistema bloqueará el coche e impedirá que arranque.Para ofrecer una mayor seguridad, el dispositivo contará con una memoria de almacenamiento que permitirá guardar los datos de los distintos intentos realizados por el conductor. De esta manera, quedará un registro de las ocasiones en las que se haya intentado arrancar el vehículo superando los límites permitidos.¿Tengo que instalarlo en mi coche?Si tienes un coche que compraste antes de este miércoles 8 de julio, no te preocupes: no será necesario instalar este dispositivo. La normativa solo lo exige para los vehículos que salgan de fábrica con la preinstalación incorporada.La instalación del Alcolock solo será obligatoria por orden judicial y se aplicará exclusivamente a personas vinculadas a programas de rehabilitación que presenten problemas relacionados con el alcohol.La DGT justificó la necesidad de este sistema apoyándose en un estudio de 2021 basado en datos del Instituto Nacional de Toxicología, según el cual, en 2019, el 45,5% de los conductores fallecidos en accidentes de tráfico dieron positivo en alcohol, drogas y/o psicofármacos durante la autopsia.