La reciente normativa europea no exige que todos los vehículos lleven instalado un alcoholímetro desde su salida de fábrica.

(Gemini)A partir del 7 de julio de 2026, todos los automóviles nuevos que se matriculen en la Unión Europea deberán estar equipados con una interfaz electrónica preparada para la instalación de un alcoholímetro antiarranque, lo que supone una de las modificaciones regulatorias más estrictas y debatidas de los últimos años en el ámbito de la seguridad vial europea. Esta disposición, que forma parte del paquete GSR2 (Reglamento General de Seguridad), representa un paso relevante dentro de la estrategia de Bruselas para reducir a la mitad los accidentes mortales y lesiones graves en carretera antes de 2030, y avanzar hacia el objetivo de cero fallecimientos en 2050. PUBLICIDADLa reciente normativa europea no exige que todos los vehículos lleven instalado un alcoholímetro desde su salida de fábrica, sino que obliga a que cuenten con la preinstalación necesaria. Es decir, los coches deberán disponer de la conexión y los sistemas electrónicos preparados para que se pueda incorporar el dispositivo de forma sencilla en el futuro. Este tipo de tecnología ya es utilizada desde 2022 en determinados países europeos.