A partir del 7 de julio, todos los vehículos nuevos matriculados en nuestro país deberán realizar la preinstalación del alcolock, un dispositivo que no le permite al conductor arrancar si da positivo en el alcoholímetro. Es decir, no tendrá que ir instalado en cualquier caso, pero los automóviles tendrán que contar con la capacidad de montarlo en caso de que sea requerido. Una medida que es obligatoria desde el 2022 para los autobuses destinados al transporte de pasajeros.La Dirección General de Tráfico ha establecido esta fecha de julio de este año porque, presumiblemente, en un futuro contempla la introducción de alguna normativa similar a la introducida en el Código de la Carretera italiano en 2025. ¿En qué consiste el alcoholock?El alcolock es un sistema de bloqueo de arranque que funciona mediante un alcoholímetro conectado directamente a la electrónica y al encendido del vehículo. Su mecánica es sencilla pero efectiva: antes de poner en marcha el motor, el conductor debe exhalar aire en el dispositivo; si este detecta una tasa de alcohol superior a la permitida (o cualquier rastro de alcohol según la configuración), el sistema bloquea automáticamente el encendido e impide que el coche pueda circular.En España, entrará en vigor el 7 de julio de 2026 la preinstalación de serie en todos los vehículos de nueva matriculación. Esto significa que los coches deben salir de fábrica equipados con el conector y la infraestructura necesaria para que el dispositivo pueda instalarse de forma sencilla, en caso de que un juez o la propia DGT lo requiera. Por el momento, su uso en nuestro país se reserva para casos de reincidencia, programas de rehabilitación judicial o para conductores profesionales.¿Qué regla introdujeron el pasado año en el Código italiano?La reforma de 2025 del Código de la Carretera italiano, impulsada bajo el "Código Salvini", implementó el uso obligatorio del alcolock para conductores que han cometido delitos de seguridad vial bajo los efectos del alcohol. A diferencia de la preinstalación general de España, en Italia se obliga a la instalación efectiva del aparato en los vehículos de aquellos sancionados con una concentración de alcohol en sangre (CAS) de entre 0,8 g/l y 1,5 g/l durante un periodo de dos años, y para quienes superen la tasa de 1,5 g/l durante tres años.En el sistema italiano, el dispositivo es sumamente restrictivo, ya que solo permite arrancar el motor si el nivel de alcohol detectado es cero absoluto. Además, la normativa italiana exige que la instalación se realice exclusivamente en talleres autorizados, que el aparato cuente con un precinto para evitar manipulaciones y que se someta a una calibración anual obligatoria.¿Qué otros países montan este alcoholímetro de arranque?Italia ha sido el último Estado miembro en sumarse a una tendencia que ya está consolidada en el norte y centro de Europa. Actualmente, países como Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Lituania, Polonia y Suecia ya utilizan programas de dispositivos de bloqueo por alcohol.En la mayoría de estos territorios, el uso del alcolock se aplica bajo imposición judicial como una medida alternativa o complementaria a la prohibición total de conducir.