El absentismo laboral es un problema relevante de la sociedad espa�ola y su crecimiento en los �ltimos a�os es objeto de preocupaci�n tanto para las organizaciones empresariales como para los sindicatos. Es una realidad, pero conviene establecer de forma clara qu� es absentismo y no mezclarlo con las bajas laborales producto de situaciones sanitarias que conllevan la prescripci�n de bajas laborales refrendadas por los m�dicos que son los �nicos competentes para ello.Alberto N��ez Feij�o, el l�der del primer partido de la oposici�n, quiz�s para mostrar cercan�a con una de las preocupaciones mayores que tienen los empresarios del Pa�s Vasco donde el absentismo laboral es claramente superior a la media nacional, aprovech� una intervenci�n p�blica para hablar de ello. Y cometi� unos errores de bulto tan importantes que hacen que sus palabras se acaben volviendo contra �l y tuviera que ser 'matizado', por no decir desautorizado, por el propio Partido Popular que enmend� lo dicho por su l�der.Hablar del total de ausencias al trabajo, en lugar de solo de las que no necesitan prescripci�n m�dica por ser de corta duraci�n, como posible absentismo laboral es desconocer que la gran mayor�a de aquellas est�n justificadas precisamente porque quienes las tienen padecen enfermedades de distinta gravedad. Si hubiera diferenciado no habr�a hablado de m�s de un mill�n de personas sino de un colectivo sustancialmente menor, creciente en los �ltimos tiempos pero claramente menos relevante. Y podr�a haber dado m�s consistencia a sus palabras en lugar de reducirlas hasta dejarlas sin contenido.Al venir a decir que viene a ser lo mismo trabajar que no hacerlo porque se cobra lo mismo en ambos casos, N��ez Feij�o pareci� desconocer que la legislaci�n actual establece una reducci�n, en funci�n del n�mero de d�as de baja, de lo que un trabajador en baja percibe en comparaci�n con lo que cobra cuando est� en activo. Aunque luego reconoci� que si esto ocurre es porque, a nivel empresarial o sectorial, hay convenios colectivos en los que empresarios y sindicatos han llegado a un acuerdo, libremente pactado, por el que las empresas se comprometen a complementar esa reducci�n de salarios hasta igualarlo al efectivamente percibido en condiciones normales.�Qu� es lo que quiere el l�der de la oposici�n? �Legislar en el futuro, si llega al Gobierno, de forma que se proh�ba ese tipo de acuerdo entre las partes? Intervenir en la negociaci�n colectiva no parece ser una premisa de quienes se reclaman poco intervencionistas en lo que compete a la iniciativa privada. Claro que puede querer reducir la parte del salario que ahora (entre el 60% y el 70% del salario efectivo) est� garantizada para cuando un trabajador est� de baja m�dica hasta un nivel que haga que los empresarios consideren que no pueden asumir el complemento y les lleve a plantearlo en las discusiones de los futuros convenios colectivos. No parece que sea una buena idea realmente.Mejor habr�a hecho N��ez Feij�o en centrarse en hablar del fraude que puede existir, y que se reconoce que lo hay aunque no est� clara su cuantificaci�n real (la Airef ha hecho una aproximaci�n a esta cuesti�n que merece la pena ser tenida en cuenta), que en mezclar churras con merinas, o peras con manzanas dicho que expresa mucho mejor el "jard�n" en el que Feij�o, o quien le asesore, se ha metido en esta ocasi�n."Jard�n" que aument� por la decisi�n de Feij�o de calificar de "c�ncer" la situaci�n de las bajas laborales y la ausencia temporal en el puesto de trabajo cuando, desgraciadamente muchos de quienes est�n de baja laboral lo est�n precisamente por una de las m�ltiples variantes que esta grave enfermedad provoca. El lenguaje, parece mentira que haya que recordarlo, tiene una gran importancia cuando se quieren mandar mensajes p�blicos.